Trump pone en duda a la OTAN: Julen Bollain recuerda el Artículo 5 y el 11S.
La reciente declaración de Donald Trump, poniendo en duda la fiabilidad de la OTAN y su apoyo a Estados Unidos en caso de necesidad, ha reavivado un debate crucial sobre el futuro de la alianza transatlántica y el papel de Washington en la seguridad global. La respuesta del economista Julen Bollain, recordando el artículo 5 del Tratado del Atlántico Norte y la respuesta unida de los aliados tras los atentados del 11-S, subraya la importancia de la solidaridad colectiva y la historia de cooperación dentro de la OTAN. Este artículo explorará en profundidad las implicaciones de las declaraciones de Trump, el significado del artículo 5, la evolución de la contribución de los miembros de la OTAN, y el contexto geopolítico actual que alimenta estas tensiones.
Las Dudas de Trump y el Contexto de sus Declaraciones
Las dudas expresadas por Donald Trump sobre la OTAN no son nuevas. A lo largo de su presidencia, el exmandatario criticó repetidamente a los aliados europeos por no invertir lo suficiente en defensa, argumentando que Estados Unidos estaba asumiendo una carga desproporcionada en la protección de la alianza. Su insistencia en que los miembros de la OTAN alcanzaran el 2% del PIB en gasto militar, y su posterior afirmación de haberlos elevado al 5%, reflejan su enfoque transaccional hacia las relaciones internacionales. Trump ha vinculado consistentemente el apoyo estadounidense a la OTAN con el cumplimiento de estas metas financieras, sugiriendo que la alianza podría no ser digna de apoyo si los aliados no cumplen con sus compromisos.
Sus recientes declaraciones, sin embargo, van más allá de las críticas financieras. Al cuestionar si la OTAN apoyaría a Estados Unidos en caso de necesidad, Trump socava la base misma de la alianza: la defensa colectiva. Esta postura, combinada con su elogio a líderes autoritarios como Vladimir Putin, genera preocupación sobre su compromiso con los valores democráticos y la seguridad europea. La retórica de Trump se produce en un momento de creciente inestabilidad geopolítica, con la guerra en Ucrania y la creciente asertividad de Rusia y China, lo que aumenta la importancia de una alianza transatlántica fuerte y unida.
El Artículo 5: La Piedra Angular de la OTAN
El artículo 5 del Tratado del Atlántico Norte es el principio fundamental que define la OTAN como una alianza de defensa colectiva. Establece que un ataque armado contra uno o más miembros de la alianza será considerado un ataque contra todos. Este principio, aunque nunca se ha invocado formalmente en respuesta a un ataque directo contra un estado miembro desde la fundación de la OTAN, ha sido crucial para disuadir la agresión y mantener la paz y la seguridad en la región euroatlántica. La invocación del artículo 5 requiere una decisión unánime de todos los miembros de la OTAN, lo que subraya la importancia del consenso y la solidaridad dentro de la alianza.
La única vez que se invocó el artículo 5 fue por Estados Unidos tras los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001. En respuesta, los aliados de la OTAN brindaron un apoyo significativo a Estados Unidos en la guerra contra el terrorismo, incluyendo el despliegue de tropas y recursos en Afganistán. La respuesta unida de la OTAN tras el 11-S demostró la fuerza y la relevancia del artículo 5 como un mecanismo de defensa colectiva y solidificó la alianza como un pilar fundamental de la seguridad internacional. La respuesta de países como Reino Unido, Canadá, Alemania, Francia, España, Italia, Países Bajos y Polonia, con el envío de aviones y tropas a Afganistán, ejemplifica el compromiso de los aliados con la defensa mutua.
La Evolución de la Contribución de los Miembros de la OTAN
Durante décadas, Estados Unidos ha sido el principal contribuyente a la OTAN en términos de gasto militar. Históricamente, muchos aliados europeos no han cumplido con el objetivo del 2% del PIB en gasto de defensa, lo que ha generado frustración en Washington. Sin embargo, en los últimos años, tras las repetidas llamadas de atención de Trump y el aumento de las amenazas a la seguridad europea, muchos aliados han aumentado significativamente su gasto en defensa. Según datos recientes, un número creciente de países de la OTAN se acerca o ya ha alcanzado el objetivo del 2%, lo que demuestra un compromiso renovado con la seguridad colectiva.
Además del gasto militar, los aliados de la OTAN contribuyen a la alianza de diversas maneras, incluyendo la participación en misiones de paz y seguridad, el desarrollo de capacidades militares, y la cooperación en inteligencia y ciberseguridad. La OTAN también ha ampliado su enfoque para abordar nuevas amenazas, como el terrorismo, la ciberdelincuencia y la desinformación. La alianza ha fortalecido su presencia en el flanco oriental de Europa, desplegando tropas y equipos adicionales en países como Polonia y los países bálticos para disuadir la agresión rusa. Esta adaptación a las nuevas realidades geopolíticas demuestra la capacidad de la OTAN para evolucionar y seguir siendo relevante en un mundo cambiante.
El Contexto Geopolítico Actual y las Tensiones en la OTAN
La guerra en Ucrania ha puesto de manifiesto la importancia de la OTAN como un baluarte contra la agresión rusa. La respuesta unida de la OTAN a la invasión rusa, incluyendo el envío de ayuda militar a Ucrania y el fortalecimiento de su presencia en el flanco oriental, ha demostrado la determinación de la alianza para defender sus valores y proteger a sus miembros. Sin embargo, la guerra también ha revelado divisiones dentro de la OTAN sobre cómo responder a la crisis, con algunos aliados abogando por una postura más firme y otros preocupados por una escalada del conflicto.
La creciente asertividad de China también plantea desafíos a la OTAN. Aunque China no es un adversario directo de la alianza, su creciente influencia económica y militar, y su estrecha relación con Rusia, generan preocupación en Washington y Bruselas. La OTAN está comenzando a prestar más atención a las implicaciones de la creciente influencia de China en la seguridad global, y está explorando formas de cooperar con sus socios en la región Indo-Pacífica para abordar los desafíos comunes. La necesidad de equilibrar la atención entre las amenazas en Europa y Asia es un desafío clave para la OTAN en los próximos años.
Las declaraciones de Trump, en este contexto, añaden una capa adicional de incertidumbre a la situación. Su cuestionamiento del compromiso de Estados Unidos con la OTAN, y su posible regreso a la presidencia en 2025, podrían debilitar la alianza y alentar a Rusia y China a desafiar el orden internacional. La respuesta de los aliados europeos a las declaraciones de Trump será crucial para determinar el futuro de la OTAN y la seguridad transatlántica. La necesidad de una mayor unidad y solidaridad dentro de la alianza, y de un compromiso renovado con los valores democráticos y la defensa colectiva, nunca ha sido tan grande.




Artículos relacionados