La inversión ferroviaria, bajo la lupa tras el accidente de Adamuz
El accidente ocurrido en Adamuz, Córdoba, con un saldo actual de 42 fallecidos y decenas de desaparecidos, ha reavivado el debate sobre la financiación de la red ferroviaria española en un contexto particular: la liberalización del mercado y el aumento del número de viajeros que utilizan la alta velocidad. Esta situación plantea interrogantes sobre si el sistema de transporte español cuenta con garantías suficientes o necesita un refuerzo.
Carencia o suficiencia de inversión: un debate recurrente
En las últimas horas, la cuestión de la inversión, o la falta de ella, ha cobrado protagonismo ante el cuestionamiento de la infraestructura. El tema ya había surgido durante el verano, debido a los retrasos e incidencias que experimentaron muchos usuarios. Se ha señalado la importancia de considerar no solo la inversión como pilar fundamental del transporte público, sino también el mantenimiento de las infraestructuras.
Evolución de la inversión ferroviaria en España
El punto álgido de la financiación del sistema ferroviario se situó entre 2008 y 2009, con una inversión que oscilaba entre 7 y 8 mil millones de euros. Sin embargo, esta etapa dorada llegó a su fin en 2012, cuando la inversión se redujo a unos 5 mil millones, y en 2013, cuando se contrajo a la mitad, alcanzando los 2,7 mil millones. En 2016, se registró la cifra más baja, con 1.657 millones de euros.
Aunque el máximo nivel de financiación coincidió con el gobierno del Partido Socialista y la disminución con el Partido Popular, los niveles de 2008 no se han vuelto a alcanzar. En un escenario de liberalización del mercado desde 2020, el número de trenes en circulación por las vías españolas es actualmente mayor que nunca.
A partir de la segunda legislatura del gobierno presidido por Pedro Sánchez, la inversión ha experimentado un crecimiento, aunque aún se encuentra lejos de los niveles de 2008. En 2023, el último año con datos oficiales, la inversión ascendió a casi 4 mil millones de euros. El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha afirmado que la tragedia no está relacionada con la inversión, sino que se debe analizar en detalle.
Mantenimiento: un factor clave más allá de la inversión
El buen estado del sistema ferroviario no depende únicamente de la inversión, sino también del mantenimiento de las infraestructuras. Rafael Escudero, portavoz del Sindicato Ferroviario Intersindical, señaló este verano el deterioro de la red convencional y el inicio de problemas similares en la Alta Velocidad.
Sin embargo, el ministro Puente ha destacado que el tramo donde ocurrió el siniestro de Adamuz había sido renovado hace 8 meses.
Incidencias y retrasos: un problema creciente
El sistema ferroviario español ha pasado de ser reconocido por su puntualidad a sufrir incidencias y retrasos comunes, que alcanzaron el 84% en el mes de junio.
El ministro Puente ha confirmado que las obras en el tramo afectado se completaron en mayo del año pasado y que no se habían reportado anomalías previas.
Las obras en Adamuz
Las obras de renovación fueron realizadas por una UTE formada por Azvi, Ferrovial Construcción, Agrupación Guinovart Obras y Servicios Hispania (filial de OHLA) y Convensa (filial de FCC). La reforma, aprobada en abril de 2022, tuvo un costo de 52.492.342,21 euros y un plazo de ejecución de 15 meses.
Liberalización del mercado y aumento del tráfico ferroviario
En diciembre de 2020, se liberalizó el mercado ferroviario en España, permitiendo la entrada de nuevas empresas como Ouigo e Iryo, que compiten con Renfe. Este aumento de la competencia ha incrementado la oferta y la demanda, resultando en un mayor número de trenes en circulación.
Este incremento de trenes implica un mayor desgaste de las vías y la necesidad de actualizar muchos de los trenes, algunos de los cuales tienen una edad considerable. No obstante, el tren de Iryo involucrado en el accidente de Adamuz, fabricado en 2022, había sido revisado recientemente, el 15 de enero, tan solo cinco días antes del incidente.
Limitación de velocidad en la línea Madrid-Barcelona
En paralelo a la investigación del accidente de Adamuz, Adif ha limitado la velocidad en un tramo de aproximadamente 150 kilómetros de la ruta Madrid-Barcelona debido a problemas en la conservación de las vías. Esta medida, anunciada por el ministro de Transportes en noviembre de 2023, afectará la velocidad de los trenes de alta velocidad, que se reducirá a 160 km/h, incrementando el tiempo de viaje entre un 40% y un 50%.
Los maquinistas habían advertido sobre las deficiencias en la vía y solicitado la reducción de la velocidad en varios puntos de la línea.
Investigación en curso y posibles causas del accidente
La investigación del siniestro de Adamuz durará varios meses y todas las hipótesis están abiertas. Se investiga si el problema fue de la vía, a pesar de haber sido renovada recientemente, o de la máquina, que data de 2022 y había sido revisada pocos días antes del accidente. El error humano se considera una posibilidad remota, ya que el sistema está diseñado para corregir decisiones erróneas del maquinista.
La investigación determinará qué ocurrió el 18 de enero en el tramo colindante a Adamuz, Córdoba, donde fallecieron 42 personas.