Las múltiples acusaciones contra Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno Pedro Sánchez, se han extendido durante seis años, salpicando injustamente su reputación y la de su familia.
"Begoño" y las acusaciones transfóbicas
En 2022, Pilar Baselga, conocida por difundir bulos, afirmó que Begoña Gómez era transexual y la acusó de narcotráfico. Estas acusaciones sin fundamento fueron ampliamente difundidas y amplificadas por medios de extrema derecha.
La difamación llevó a Gómez a denunciar a Baselga, cuyo juicio está en curso. La justicia se encargará de determinar la veracidad de las acusaciones y de hacer justicia.
El caso ha puesto de manifiesto el preocupante auge de los discursos de odio y las teorías conspirativas, que se utilizan para atacar a figuras públicas con impunidad.
La controvertida subvención fantasma
En 2021, varios medios de comunicación publicaron que Begoña Gómez había recibido una subvención de 250.000 € del Ministerio de Industria para un proyecto de formación. Sin embargo, el Ministerio desmintió la información, afirmando que la subvención era de 1.400 €.
La falsedad de la "subvención fantasma" fue utilizada por la oposición para atacar al Gobierno y a la esposa del presidente. El intento de crear una polémica artificial fracasó cuando se comprobó que la información era errónea.
El caso pone de manifiesto la importancia de verificar las fuentes de información y evitar la difusión de noticias falsas.
Los viajes de la familia Sánchez
Durante el confinamiento por la pandemia de COVID-19, Sánchez fue criticado por viajar en helicóptero con su familia a segundas residencias y por utilizar el avión oficial para visitas privadas.
Estas acusaciones fueron amplificadas por la oposición, que las utilizó para acusar al presidente de privilegiar a su familia por encima de los intereses del país.
El caso ha vuelto a poner de manifiesto la división política y la polarización social que caracteriza a la actualidad española.
Las saunas de la familia Gómez
El comisario Villarejo y otros medios de comunicación han acusado a la familia de Begoña Gómez de estar relacionada con saunas gays y prácticas de prostitución.
Estas acusaciones no han sido probadas y han sido ampliamente desmentidas. Sin embargo, han servido para sembrar dudas y sospechas sobre la reputación de la familia.
El caso pone de manifiesto el daño que pueden causar las acusaciones infundadas y la facilidad con la que se difunden a través de las redes sociales.
Las reuniones "secretas" con Globalia
En 2023, varios medios publicaron que Begoña Gómez había mantenido reuniones "secretas" con el consejero delegado de Globalia, Juan José Hidalgo, durante el rescate de Air Europa.
"El Instituto de Empresa Africa Center ha recibido 40.000 euros de Globalia, la empresa rescatada por el Gobierno".
La universidad privada desmintió las acusaciones, afirmando que no había recibido ningún pago de Globalia. El caso ha levantado sospechas sobre la transparencia y la ética de los negocios del Gobierno.
También se intentó relacionar a Gómez con el "caso Koldo", pero no se ha demostrado ninguna conexión.
La carta de recomendación
En 2020, Begoña Gómez firmó una carta de recomendación para la UTE Barrabés-The Valley en una licitación del Ministerio de Economía.
"La firma de Begoña Gómez en la carta de recomendación puede ser considerada un conflicto de intereses".