BCRA al 2026: Desinflación, Estabilidad Financiera y Crecimiento Sostenido para Argentina
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) ha delineado su estrategia para 2026, un plan ambicioso que busca consolidar la estabilización económica iniciada en 2024. Este documento estratégico, más que una simple proyección, representa un compromiso con la desinflación sostenida, la estabilidad financiera y el fortalecimiento de las reservas internacionales. La hoja de ruta oficial no solo se centra en la ortodoxia monetaria, sino que también contempla la modernización del sistema financiero y la inclusión de un mayor número de actores en la economía formal. El levantamiento del cepo cambiario para empresas, un tema crucial, se vincula directamente a la capacidad del país para acceder a financiamiento externo, marcando un punto de inflexión en la política económica argentina.
- Desinflación y Estabilidad Financiera: Pilares de la Estrategia 2026
- Remonetización y Profundización Financiera: Un Nuevo Paradigma
- Política Monetaria Contractiva y Control de Agregados
- Régimen Cambiario y Flotación Administrada con Bandas Móviles
- Acceso a los Mercados de Deuda y Fortalecimiento de Reservas
- Sistema Financiero en Expansión y Crédito al Sector Privado
- Pagos Digitales y la Innovación en el Sistema de Pagos
Desinflación y Estabilidad Financiera: Pilares de la Estrategia 2026
La continuidad del proceso de desinflación es, sin duda, la prioridad número uno del BCRA para 2026. El organismo reconoce los avances logrados en 2024 y 2025, pero enfatiza la necesidad de profundizar estos logros para asegurar una inflación baja y sostenida en el tiempo. Esto implica una coordinación estrecha con el Tesoro Nacional, la eliminación definitiva de los pasivos remunerados (LELIQs) y la normalización de la liquidez monetaria. Estos tres pilares son considerados indispensables para evitar retrocesos y consolidar la estabilidad macroeconómica. La eliminación de los pasivos remunerados, en particular, busca liberar recursos del sistema financiero y redirigirlos hacia la economía real, fomentando la inversión y el crecimiento.
La estabilidad financiera, el segundo pilar fundamental, se basa en la solidez del sistema bancario y en la capacidad de absorber shocks externos. El BCRA destaca los niveles sólidos de solvencia, liquidez y capitalización del sistema financiero argentino, así como el crecimiento significativo del crédito al sector privado. Para mantener esta estabilidad, el Central continuará con la normalización de la política de encajes bancarios, ajustándola de forma consistente con la estabilidad de precios y la recuperación del crédito. La supervisión y regulación del sistema financiero se fortalecerán, con el objetivo de prevenir riesgos sistémicos y proteger a los depositantes.
Remonetización y Profundización Financiera: Un Nuevo Paradigma
El BCRA apunta a consolidar una economía remonetizada, es decir, una economía donde el dinero vuelve a circular de manera fluida y eficiente. Este proceso, compatible con el crecimiento de la actividad productiva, se sustenta en la credibilidad institucional, la flexibilidad cambiaria y un entorno fiscal con menor presión sobre la política monetaria. La remonetización no implica simplemente aumentar la cantidad de dinero en circulación, sino hacerlo de manera controlada y gradual, acompañando la recuperación de la demanda y evitando generar inflación. El objetivo es que el dinero vuelva a cumplir su función principal: facilitar las transacciones y fomentar la inversión.
La profundización financiera, por su parte, busca ampliar el acceso a los servicios financieros a un mayor número de personas y empresas. Esto implica fomentar la competencia entre los bancos, promover la innovación en los productos y servicios financieros, y reducir los costos de transacción. La transformación digital y la innovación del sistema de pagos juegan un papel crucial en este proceso, permitiendo llegar a sectores de la población que tradicionalmente han estado excluidos del sistema financiero. El BCRA impulsará el desarrollo de nuevas tecnologías y plataformas de pago, como el sistema de pagos instantáneo, para facilitar las transacciones y reducir la dependencia del efectivo.
Política Monetaria Contractiva y Control de Agregados
En materia de política monetaria, el BCRA ratifica su orientación contractiva, es decir, su compromiso de mantener la inflación bajo control. El control de los agregados monetarios, como la base monetaria y el dinero en circulación, será una herramienta fundamental para lograr este objetivo. La expansión de la oferta de dinero acompañará de manera gradual la recuperación de la demanda, pero dentro de márgenes estrictos compatibles con la estabilidad de precios. El Central implementará un programa preanunciado de compras de reservas internacionales, diseñado para abastecer la remonetización sin generar una expansión excesiva de la base monetaria.
Este programa de compras de reservas se calibrará en función de la evolución de la inflación, la actividad económica y las condiciones financieras, variables clave para la demanda de dinero. Mientras la inflación doméstica se mantenga por encima de la internacional, el BCRA intensificará el uso de instrumentos tradicionales como operaciones de mercado abierto y repos, con tasas alineadas a los valores del mercado secundario de LECAPs. Además, el BCRA retomará la publicación trimestral del Informe de Política Monetaria, reforzando su compromiso con la transparencia y la comunicación clara de sus decisiones.
Régimen Cambiario y Flotación Administrada con Bandas Móviles
Para 2026, el régimen cambiario seguirá operando bajo un esquema de flotación administrada con bandas móviles. Este sistema busca compatibilizar la flexibilidad cambiaria con la estabilidad nominal, permitiendo que el tipo de cambio se ajuste a las condiciones del mercado, pero evitando movimientos bruscos y desordenados. A partir de enero, los límites de la banda se ajustarán mensualmente en función del último dato de inflación del Indec, con un rezago de dos meses. Este mecanismo busca asegurar que el tipo de cambio se mantenga alineado con la inflación y evitar que se produzcan desequilibrios cambiarios.
Las bandas actuarán como amortiguador frente a movimientos bruscos del tipo de cambio, habilitando la intervención del BCRA en los extremos si las condiciones de mercado lo requieren. El Central se reserva la posibilidad de realizar compras en bloque de divisas para estabilizar el mercado en caso de episodios de volatilidad. El objetivo es evitar que el tipo de cambio se desvíe demasiado de su nivel de equilibrio y que genere presiones inflacionarias. El BCRA considera que este régimen cambiario es el más adecuado para las condiciones actuales de la economía argentina, permitiendo mantener la estabilidad nominal sin sacrificar la flexibilidad cambiaria.
Acceso a los Mercados de Deuda y Fortalecimiento de Reservas
El levantamiento del cepo a las empresas, una medida largamente esperada, dependerá en parte del nivel de acceso a los mercados financieros de deuda. El BCRA considera que la recuperación del acceso del Tesoro a los mercados internacionales de deuda es fundamental para refinanciar vencimientos sin utilizar reservas. De este modo, el flujo de compras de divisas se traducirá en un aumento genuino del stock de reservas internacionales, fortaleciendo la posición externa del país y mejorando su capacidad para hacer frente a shocks externos. La capacidad de acceder a financiamiento externo también permitirá reducir la dependencia del financiamiento interno y liberar recursos para la inversión productiva.
El BCRA mantendrá un esquema de compras programadas de divisas en el mercado de cambios, con una participación inicial equivalente al 5% del volumen diario operado, ajustable según el crecimiento de la demanda de dinero. Este programa de compras se complementará con la posibilidad de realizar compras en bloque para estabilizar el mercado en caso de episodios de volatilidad. El objetivo es acumular reservas de manera gradual y sostenible, sin generar presiones inflacionarias. El fortalecimiento de las reservas internacionales es considerado un objetivo estratégico para el BCRA, ya que proporciona un colchón de seguridad frente a shocks externos y mejora la credibilidad del país ante los mercados internacionales.
Sistema Financiero en Expansión y Crédito al Sector Privado
El sistema financiero argentino llega a 2026 con niveles sólidos de solvencia, liquidez y capitalización. El crédito al sector privado se duplicó respecto de los mínimos de 2024 y, al cierre del tercer trimestre de 2025, el saldo real de préstamos creció 63,4% interanual. El segmento hipotecario también mantiene una tendencia ascendente, con cerca de 172.000 deudores a septiembre de 2025. Estos datos indican que el sistema financiero está respondiendo positivamente a las medidas adoptadas por el BCRA y que el crédito está fluyendo nuevamente hacia la economía real.
Las proyecciones oficiales anticipan que la intermediación financiera continuará expandiéndose, impulsada por márgenes operativos favorables y un entorno macroeconómico más estable. Esto facilitará el acceso al financiamiento para empresas y familias, fomentando la inversión y el consumo. El BCRA seguirá trabajando para mejorar el acceso al crédito, reducir los costos de transacción y promover la competencia entre los bancos. La expansión del crédito al sector privado es considerada un motor clave para el crecimiento económico sostenible.
Pagos Digitales y la Innovación en el Sistema de Pagos
El BCRA reconoce la importancia de la innovación en el sistema de pagos para mejorar la eficiencia, reducir los costos y ampliar el acceso a los servicios financieros. La institución impulsará el desarrollo de nuevas tecnologías y plataformas de pago, como el sistema de pagos instantáneo, para facilitar las transacciones y reducir la dependencia del efectivo. La digitalización de los pagos también contribuirá a la formalización de la economía y a la reducción de la evasión fiscal.
El BCRA fomentará la competencia en el mercado de pagos digitales, promoviendo la entrada de nuevos actores y la innovación en los productos y servicios ofrecidos. La institución también trabajará para garantizar la seguridad y la protección de los datos de los usuarios en el sistema de pagos digitales. La transformación digital del sistema de pagos es considerada una prioridad estratégica para el BCRA, ya que puede generar importantes beneficios para la economía y para la sociedad en su conjunto.



Artículos relacionados