Adiós a la cervecería independiente más antigua del mundo (1050): Alemania sufre su mayor crisis en 75 años
La cerveza ocupa un lugar destacado en la cultura de varios países europeos. Según el Informe Socioeconómico del Sector de la Cerveza en España 2024, elaborado por Cerveceros de España en colaboración con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, el consumo per cápita en España se sitúa en 52,8 litros anuales.
Esta bebida, consumida con moderación, es común en celebraciones, reuniones informales y eventos festivos. Si bien España tiene una apreciación por la cerveza, Alemania goza de una reputación aún mayor.
Alemania es tradicionalmente conocida por su amor por la cerveza, una imagen positiva que ha impulsado la celebración de festivales como la Oktoberfest, que se ha extendido a nivel mundial. Sin embargo, el sector cervecero alemán enfrenta dificultades.
Cierre de Weltenburg: Un símbolo de la crisis
La cervecería Weltenburg, fundada en la ciudad bávara de Weltenburg, cerca de Kelheim, y considerada la cervecería monástica más antigua en funcionamiento, cerrará sus puertas en enero de 2027. Desde 1973, la producción ya no estaba a cargo de los monjes, sino de trabajadores de la Cervecería Bischofshof. La cervecería pasará a formar parte de la empresa Schneider, lo que resultará en la pérdida de 56 puestos de trabajo, aunque se mantendrán los empleos en Weltenburg.
Según el diario alemán Spiegel, este cierre refleja la complicada situación que atraviesa el sector cervecero en Alemania. En los últimos 15 años, el mercado ha reducido su cuota de ventas en un 25%, y en 2025, las ventas de cerveza disminuyeron en cinco millones de hectolitros, la caída más pronunciada en los últimos 75 años.
Factores de la crisis
A nivel internacional, la crisis se atribuye al dominio de las grandes cerveceras internacionales en detrimento de las cervecerías locales. Spiegel señala que ninguna cervecera alemana se encuentra actualmente entre las 10 más importantes del mundo.
Se identifica un problema de imagen, ya que las cerveceras que mantienen la esencia de la cerveza tradicional son las más afectadas por la crisis. El público joven, un importante grupo de consumidores, las percibe como dirigidas a un público mayor. En contraste, las empresas que han diversificado su oferta con cervezas sin alcohol o artesanales están experimentando un mayor crecimiento.
Cervecerías monásticas alemanas destacadas
A pesar de la crisis general, Alemania sigue siendo líder en cervecerías monásticas. Algunas de las más destacadas son:
- Andechs: Conocida por sus cervezas de trigo y lager.
- Paulaner: Una de las cervecerías más famosas de Múnich, con una larga tradición monástica.
- Augustiner: Otra cervecería tradicional de Múnich, apreciada por su cerveza lager.
- Weltenburg: La más antigua, ahora en proceso de cierre.
Historia de la cerveza y los monasterios
Las primeras evidencias del consumo de cerveza se remontan al Neolítico, pero fueron los monjes cerveceros quienes popularizaron la bebida en la Edad Media.
Los registros históricos indican que, ya en el siglo VI, los monjes comenzaron a elaborar cerveza no solo para su propio consumo, sino también para la venta y para ofrecerla a sus invitados. Esto explica por qué la "Oktoberfest Monje" hace referencia tanto a la figura tradicional del monje en la historia cervecera alemana como a bares y eventos locales llamados "El Monje", que organizan sus propias fiestas temáticas de Oktoberfest.
El futuro del sector cervecero alemán
La crisis actual plantea desafíos significativos para el sector cervecero alemán. La adaptación a las nuevas tendencias de consumo, la diversificación de la oferta y la renovación de la imagen son factores clave para la supervivencia de las cervecerías tradicionales.
La pérdida de Weltenburg, la cervecería independiente más antigua del mundo, es un símbolo de esta crisis y un recordatorio de la necesidad de encontrar soluciones para preservar la rica tradición cervecera de Alemania.
La industria se enfrenta a la necesidad de atraer a un público más joven, ofreciendo productos innovadores y adaptados a sus gustos, sin perder la esencia de la cerveza tradicional alemana.
La competencia de las grandes cerveceras internacionales y la evolución de los hábitos de consumo exigen una respuesta estratégica por parte del sector para garantizar su futuro.
El cierre de Weltenburg no solo implica la pérdida de empleos, sino también la desaparición de un patrimonio cultural y una tradición centenaria.
La situación actual del sector cervecero alemán es un reflejo de los cambios que están experimentando los mercados globales y la necesidad de adaptarse a las nuevas realidades.