Cisjordania: Indignación por Atropello a Palestino y Aumento de la Violencia Colona
El vídeo viral de un colono israelí atropellando a un palestino mientras oraba es un síntoma alarmante de una escalada de violencia en Cisjordania. Este incidente, lejos de ser aislado, se inscribe en un patrón de agresiones sistemáticas contra la población palestina, exacerbado por la ocupación israelí y la creciente impunidad de los colonos. La normalización de estos actos, la expansión de los asentamientos ilegales y la falta de una respuesta contundente por parte de las autoridades israelíes están creando un ambiente de terror y desesperación para los palestinos.
La Cotidianidad de la Violencia Colona en Cisjordania
La escena del hombre arrodillado en oración, interrumpido brutalmente por un quad conducido por un colono, es una imagen que se repite con demasiada frecuencia en Cisjordania. Los palestinos, a pesar de las restricciones y la constante amenaza, mantienen sus prácticas religiosas y culturales, buscando momentos de paz y conexión espiritual en medio de la adversidad. Esta práctica, sin embargo, se ha convertido en un blanco para la violencia colona, que busca intimidar, humillar y despojar a los palestinos de su identidad y dignidad. Los colonos, amparados por la protección militar israelí y una ideología extremista, se sienten con la libertad de actuar con impunidad, sabiendo que las consecuencias legales son mínimas o inexistentes.
La violencia colona no se limita a los ataques físicos. Incluye la destrucción de propiedades, el robo de tierras, la tala de árboles frutales, el vandalismo de mezquitas y la intimidación constante de la población palestina. Estos actos, aunque a menudo no sean letales, tienen un impacto devastador en la vida cotidiana de los palestinos, generando un clima de miedo y desconfianza. La expansión de los asentamientos ilegales, que violan el derecho internacional, es un factor clave en esta escalada de violencia, ya que los colonos buscan expandir su control territorial a expensas de las tierras palestinas.
El Contexto Político y la Impunidad
El aumento de la violencia colona desde los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023 no es una coincidencia. La respuesta militar israelí en Gaza ha servido como una excusa para que los colonos intensifiquen sus ataques contra los palestinos en Cisjordania, aprovechando la distracción internacional y la sensación de impunidad. El gobierno israelí, liderado por Netanyahu y sus socios de extrema derecha, ha adoptado una postura favorable a los colonos, facilitando la expansión de los asentamientos y debilitando las instituciones encargadas de proteger a la población palestina. La policía israelí, a menudo, se muestra lenta para responder a los incidentes de violencia colona, y cuando lo hace, las investigaciones son superficiales y las condenas son escasas.
La falta de rendición de cuentas por parte de los colonos es un problema estructural que perpetúa la violencia. Los colonos que cometen agresiones contra los palestinos rara vez son procesados y, cuando lo son, suelen recibir penas leves o incluso ser liberados. Esta impunidad envía un mensaje claro a los colonos: que pueden actuar con violencia sin temor a ser castigados. La comunidad internacional ha criticado repetidamente la política israelí de asentamientos y la falta de protección de la población palestina, pero estas críticas no han tenido un impacto significativo en la situación sobre el terreno.
El Atropello en Deir Jarir: Un Acto de Terrorismo Cotidiano
El incidente en Deir Jarir, donde un colono atropelló a un palestino mientras oraba, es un ejemplo brutal de la violencia colona. El hecho de que el colono haya acelerado deliberadamente contra el hombre arrodillado, pasándole por encima de medio cuerpo, demuestra una intención clara de causar daño. El gesto de burla y la amenaza verbal que el colono le dirigió al palestino son una muestra de desprecio y odio. La presencia del fusil en la espalda del colono, un arma común entre los colonos que reciben permiso de portarla, es un símbolo de la fuerza y el poder que tienen para intimidar y controlar a la población palestina.
La reacción del colono al dirigirse a una furgoneta-taxi y gritar a su conductor es otro indicio de su sensación de impunidad. El colono se siente con la libertad de confrontar a los palestinos en público, sin temor a ser detenido o castigado. Este comportamiento es alentado por la falta de una presencia policial efectiva y la tolerancia tácita de las autoridades israelíes. El hecho de que el palestino haya logrado levantarse y caminar hasta la furgoneta no disminuye la gravedad del ataque, ya que pudo haber sufrido heridas graves y ha sido sometido a una humillación pública.
El Ataque a la Bebé en Hebrón: La Vulnerabilidad Infantil
El ataque contra la bebé palestina de ocho meses en Hebrón es otro ejemplo de la brutalidad de la violencia colona. Lanzar piedras contra la vivienda de una familia, poniendo en peligro la vida de un bebé, es un acto de barbarie que no tiene justificación. La detención de cinco israelíes sospechosos de ser los agresores es un paso positivo, pero la historia demuestra que estos arrestos a menudo no conducen a condenas efectivas. La impunidad de los colonos es un problema persistente que debe ser abordado con urgencia.
La vulnerabilidad de los niños palestinos es especialmente preocupante. Los niños son víctimas directas de la violencia colona, sufriendo traumas físicos y psicológicos que pueden tener consecuencias a largo plazo. La exposición a la violencia, la pérdida de familiares y amigos, y la destrucción de sus hogares y escuelas crean un ambiente de miedo y desesperación que afecta su desarrollo y su futuro. La comunidad internacional tiene la responsabilidad de proteger a los niños palestinos y de exigir a Israel que cumpla con sus obligaciones legales en materia de derechos humanos.
Cisjordania: Una Anexión de Facto y un Régimen de Apartheid
La situación en Cisjordania se está deteriorando rápidamente, con una escalada de operaciones militares israelíes, ataques de colonos y cambios normativos que buscan consolidar la ocupación y facilitar la anexión de facto del territorio. La construcción y expansión de los asentamientos ilegales, la restricción de la libertad de movimiento de los palestinos, la confiscación de tierras y la discriminación sistemática en todos los ámbitos de la vida son características de un régimen de apartheid. La comunidad internacional ha denunciado estas prácticas, pero no ha tomado medidas efectivas para detenerlas.
La comparación con Gaza, aunque diferente en términos de intensidad del conflicto, es pertinente en el sentido de que ambos territorios palestinos están sometidos a un control israelí opresivo y a una política de aislamiento y deshumanización. La "gazificación" de Cisjordania, como la han denominado algunos observadores, se refiere a la imposición de un régimen de control y restricción similar al que se aplica en la Franja de Gaza, con el objetivo de someter a la población palestina y frustrar sus aspiraciones de autodeterminación. La apuesta de Israel por la anexión de facto y el apartheid está creando una situación insostenible que amenaza la paz y la estabilidad en la región.




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