Construcción Privada: Resiliencia ante la Caída de la Obra Pública y Expectativas para 2026
La construcción en Argentina se encuentra en una encrucijada. Mientras la obra pública experimenta un desplome sin precedentes, la actividad privada emerge como el principal sostén del sector, aunque con cautela y expectativas moderadas. Este artículo analiza en profundidad la situación actual, las perspectivas a futuro y los factores que influyen en la dinámica de la construcción privada en el país, basándose en las opiniones de referentes clave de la industria.
- El Sostén de la Construcción Privada ante la Caída de la Obra Pública
- Cautela y Adaptación: La Estrategia de los Desarrolladores
- Recuperación Moderada en la Demanda de Insumos
- El Hormigón Elaborado: Una Recuperación Parcial
- Beneficios Indirectos de la Paralización de la Obra Pública
- Preocupaciones por la Falta de Inversión en Infraestructura
- Expectativas para 2026: Nuevos Lanzamientos a la Vista
El Sostén de la Construcción Privada ante la Caída de la Obra Pública
La drástica reducción de la inversión estatal en infraestructura ha generado un impacto significativo en el sector de la construcción. Históricamente, la obra pública representaba más del 15% de la actividad total, y su virtual paralización ha dejado un vacío que la construcción privada intenta llenar. A pesar de la incertidumbre económica y financiera, la confianza en el valor del ladrillo y la expectativa de una mayor estabilidad han impulsado una recuperación gradual de la actividad privada. Sin embargo, esta recuperación no es uniforme y se ve condicionada por factores macroeconómicos y financieros.
Según datos recientes, entre 7 y 8 millones de metros cuadrados se encuentran actualmente en construcción en el país, entre obras particulares y desarrollos. Si bien este nivel de actividad no es óptimo, se considera suficiente para sostener al sector en un contexto adverso. La ejecución de proyectos, aunque ralentizada, continúa, impulsada por la demanda de vivienda y espacios comerciales. La cautela es la norma entre los desarrolladores inmobiliarios, quienes prefieren un enfoque más selectivo, prudente y orientado a nichos rentables.
Cautela y Adaptación: La Estrategia de los Desarrolladores
La volatilidad económica y la dificultad para acceder al crédito hipotecario han obligado a los desarrolladores a adoptar una estrategia de cautela y adaptación. La incertidumbre ha ralentizado las obras y postergado los lanzamientos de nuevos proyectos. Los desarrolladores se enfocan en proyectos con alta rentabilidad y en nichos específicos del mercado, como viviendas de alta gama o proyectos de uso mixto. La desaparición de las “gangas” en el mercado de segunda mano también ha contribuido a estabilizar los valores y a proteger los costos de construcción.
Carlos Spina, presidente de la Asociación de Empresarios de la Vivienda (AEV), destaca la importancia de la confianza en el valor del ladrillo y la expectativa de mayor estabilidad. Sin embargo, advierte que el avance del sector sigue condicionado por factores macroeconómicos y financieros. La situación actual exige una gestión eficiente de los recursos y una planificación cuidadosa para minimizar los riesgos y maximizar las oportunidades.
Recuperación Moderada en la Demanda de Insumos
A pesar de las dificultades, se observa una suba moderada en la compra de insumos en comparación con 2024. Pedro Brandi, presidente de Grupo Construya, estima que la demanda de materiales de construcción crecerá un 6% este año, impulsada por la recuperación de existencias de los distribuidores y las obras pequeñas y medianas, así como por las refacciones, ampliaciones y remodelaciones. Neuquén se destaca como la zona de mayor demanda, debido a las inversiones en petróleo y gas.
Sin embargo, este incremento es insuficiente para compensar la fuerte contracción de los dos años anteriores, cuando la demanda cayó 26% y 8%, respectivamente. La falta de obra pública ha afectado considerablemente al sector, y la recuperación de la demanda de insumos depende en gran medida de la reactivación de la inversión estatal. La situación actual exige una diversificación de la oferta y una adaptación a las nuevas necesidades del mercado.
El Hormigón Elaborado: Una Recuperación Parcial
El mercado del hormigón elaborado también ha experimentado una recuperación parcial en las ventas durante 2025. Joaquín Graham, director ejecutivo de la Cámara Argentina del Hormigón Elaborado (CADHE), señala que la producción se encuentra en un período de baja, debido a que la demanda está muy por debajo de la capacidad instalada. Sin embargo, la actividad en el sector privado ha permitido evitar una caída aún mayor de la producción.
La obra pública, aunque con un repunte moderado, sigue virtualmente paralizada, lo que ha obligado al sector privado a asumir un papel fundamental en el sostenimiento de la industria. La recuperación del hormigón elaborado depende en gran medida de la reactivación de la inversión estatal y de la mejora de las condiciones económicas y financieras.
Beneficios Indirectos de la Paralización de la Obra Pública
La paralización de la obra pública, si bien ha generado un impacto negativo en el sector de la construcción en general, también ha tenido algunos efectos positivos para las empresas que operan en el sector privado. La falta de competencia de las empresas estatales ha generado más ofertas y promociones de los proveedores, lo que ha beneficiado a las empresas privadas. Sin embargo, esta situación es temporal y dependerá de la evolución de la situación económica y política.
Carlos Spina reconoce que la paralización de la obra pública ha generado más oportunidades para las empresas privadas, pero advierte que habrá que ver cómo sigue la película. La incertidumbre sigue siendo alta y la situación podría cambiar rápidamente en función de las decisiones del gobierno y de la evolución de la economía.
Preocupaciones por la Falta de Inversión en Infraestructura
Ricardo Griot, vicepresidente quinto de la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco) y presidente de Grupo Pecam, manifiesta su preocupación por la decisión del gobierno nacional de no invertir en infraestructura y por la falta de mantenimiento. Considera que esta situación es un grave problema presente y, fundamentalmente, futuro, ya que implica una caída significativa de la capacidad productiva del país y un deterioro de la calidad de vida de la población.
La falta de inversión en infraestructura afecta a todos los sectores de la economía y dificulta el desarrollo sostenible del país. La necesidad de modernizar la infraestructura existente y de construir nuevas obras es urgente, pero requiere de una planificación cuidadosa y de una inversión sostenida en el tiempo. La situación actual exige un cambio de paradigma y una apuesta decidida por el desarrollo de la infraestructura como motor de crecimiento económico y social.
Expectativas para 2026: Nuevos Lanzamientos a la Vista
A pesar de las dificultades actuales, los desarrolladores se muestran optimistas sobre las perspectivas para 2026. Se espera que la mejora de las condiciones económicas y financieras impulse la concreción de nuevos lanzamientos de proyectos. La demanda de vivienda y espacios comerciales sigue siendo alta, y la confianza en el valor del ladrillo se mantiene firme.
La clave para el éxito de estos nuevos lanzamientos será la adaptación a las nuevas necesidades del mercado y la oferta de productos innovadores y de alta calidad. Los desarrolladores deberán enfocarse en proyectos con alta rentabilidad y en nichos específicos del mercado, como viviendas sostenibles o proyectos de uso mixto. La colaboración entre el sector público y el sector privado será fundamental para impulsar el desarrollo de la industria de la construcción y para generar empleo y riqueza en el país.

Fuente: https://elconstructor.com/presente-y-expectativas-de-las-obras-privadas/




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