Delcy Rodríguez destituye a Álex Saab de su último cargo en el gobierno venezolano
Álex Saab, empresario colombiano con vínculos cercanos al gobierno de Nicolás Maduro, ha sido removido de su último puesto en la administración pública venezolana, tras su captura y posterior liberación a principios de este año.
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, formalizó la destitución de Saab como responsable del Centro Internacional de Inversión Productiva (CIIP). Esta acción se suma a su previa remoción del Ministerio de Industrias y Producción Nacional, en el marco de una reestructuración más amplia del gabinete gubernamental.
Nuevo liderazgo en el CIIP y en el ente fusionado de Industria y Comercio
El control del CIIP ahora recaerá en Calixto Ortega, quien también ha sido designado como vicepresidente de economía sectorial. La dirección del nuevo organismo resultante de la fusión de los ministerios de Industria y Comercio ha sido encomendada a Luis Antonio Villegas.
Estos cambios forman parte de una serie de modificaciones implementadas por el nuevo Ejecutivo, tras la detención y extradición de Nicolás Maduro a Estados Unidos. Este evento desencadenó una revisión exhaustiva de los principales cargos dentro del gabinete.
Otros nombramientos recientes
Además de los nombramientos de Villegas y Ortega, Delcy Rodríguez ha realizado otros cambios clave en su equipo:
- Freddy Ñáñez fue designado como ministro de Ecosocialismo.
- Aníbal Coronado asumió el cargo de ministro de Transporte.
- Miguel Ángel Pérez Pirela fue nombrado ministro de Comunicación e Información.
Asimismo, se ha renovado la cúpula encargada de la seguridad presidencial.
Antecedentes de Álex Saab
La trayectoria de Álex Saab ha estado marcada por numerosas acusaciones judiciales y su estrecha relación con el poder en Venezuela. Originario de Colombia, se vinculó al gobierno venezolano durante los últimos años de la presidencia de Hugo Chávez.
Saab ganó notoriedad por su gestión de importaciones esenciales para el programa social CLAP, un programa de venta subsidiada de alimentos. Esta iniciativa fue objeto de escrutinio debido a presuntas irregularidades y sobreprecios en los contratos adjudicados a empresas como Group Grand Limited.
Detención, extradición y liberación
Álex Saab fue detenido en 2020 en Cabo Verde y posteriormente extraditado a Estados Unidos, donde enfrentó cargos por conspiración para lavado de dinero. Las autoridades estadounidenses lo señalaron como un presunto “testaferro” de Nicolás Maduro.
Permaneció en prisión desde octubre de 2021 hasta diciembre de 2023, cuando fue liberado tras recibir un indulto presidencial del presidente Joe Biden. En marzo de 2024, la justicia estadounidense desestimó los cargos presentados en su contra.
La campaña por su liberación
Durante su detención, el gobierno venezolano y sus allegados llevaron a cabo una campaña en favor de su liberación. El gobierno anterior calificó el proceso de aprehensión como un “secuestro” y presentó públicamente a Saab como un “héroe” que facilitó la distribución de alimentos en medio de las sanciones internacionales.
Camilla Fabri, esposa de Saab, se convirtió en la principal portavoz de la campaña internacional y actualmente lidera la Misión Vuelta a la Patria, un programa estatal de repatriación de migrantes venezolanos.
Denuncias previas
La primera denuncia pública sobre las operaciones de Saab fue realizada por medios de investigación venezolanos, que lo vincularon con presuntas actividades de lavado de activos y exportaciones ficticias de alimentos. En 2017, la entonces fiscal general Luisa Ortega lo señaló como uno de los operadores financieros más cercanos al círculo de Nicolás Maduro.
Implicaciones de la destitución
La remoción de Álex Saab de sus cargos representa un cambio significativo en el reordenamiento político impulsado por Delcy Rodríguez. Este movimiento podría indicar una reevaluación de las relaciones internas dentro del gobierno y una posible redefinición de las estrategias económicas.
La destitución de Saab, junto con los demás nombramientos, sugiere un esfuerzo por parte de la nueva administración para consolidar su poder y establecer una nueva dirección para el país.
La situación de Saab y los cambios en el gobierno venezolano continúan siendo objeto de atención tanto a nivel nacional como internacional, dada su relevancia en el contexto político y económico de la región.
El futuro de las políticas económicas y sociales de Venezuela dependerá en gran medida de las decisiones que tome el nuevo Ejecutivo y de la forma en que se aborden los desafíos que enfrenta el país.