La reciente juramentación de Delcy Rodríguez como presidenta de Venezuela se produce en un contexto geopolítico marcado por el resurgimiento de viejas doctrinas y la emergencia de nuevas interpretaciones de la influencia estadounidense en América Latina. La Estrategia de Seguridad Nacional de 2025 (ESN 2025) de Estados Unidos, con su anuncio de la “resurrección” de la Doctrina Monroe y la adición del “Corolario Trump”, evoca un pasado de intervencionismo y control hegemónico. Este artículo explorará la historia de la Doctrina Monroe, sus corolarios, y cómo estos se manifiestan en la actualidad, analizando las implicaciones para Venezuela y la región. Se examinará la evolución de la política exterior estadounidense, desde la expansión territorial del siglo XIX hasta las estrategias contemporáneas de influencia, con un enfoque particular en el caso de Panamá y su relación con el Canal, como un ejemplo paradigmático de la aplicación del Corolario Roosevelt.
La Doctrina Monroe: Orígenes y Principios Fundamentales
La Doctrina Monroe, proclamada por el presidente James Monroe en 1823, surgió en un momento crucial de la historia latinoamericana. Tras las guerras de independencia hispanoamericanas, las potencias europeas, especialmente la Santa Alianza, contemplaban la posibilidad de intervenir en la región para restaurar el control colonial. La Doctrina Monroe, en esencia, advertía a las potencias europeas que cualquier intento de colonización o intervención en América Latina sería considerado como un acto hostil hacia Estados Unidos. El principio fundamental era el de “América para los americanos”, aunque en la práctica, esto significaba “América para los estadounidenses”.
Inicialmente, la Doctrina Monroe carecía de la fuerza militar necesaria para ser plenamente efectiva. Sin embargo, a medida que Estados Unidos se consolidaba como una potencia económica y militar, la doctrina adquirió mayor relevancia. A finales del siglo XIX, con el auge del imperialismo estadounidense, la Doctrina Monroe se convirtió en una justificación para la expansión de la influencia estadounidense en la región. La idea de proteger a los países latinoamericanos de la intervención europea se transformó gradualmente en una excusa para ejercer control político y económico sobre ellos.
El Corolario Roosevelt: Intervencionismo y Control Político
El Corolario Roosevelt, añadido a la Doctrina Monroe en 1904 por el presidente Theodore Roosevelt, marcó un punto de inflexión en la política exterior estadounidense hacia América Latina. Roosevelt justificó la intervención en los asuntos internos de los países latinoamericanos argumentando que Estados Unidos tenía el derecho, e incluso la obligación, de intervenir en aquellos países que demostraran “inestabilidad financiera” o “incapacidad para mantener el orden”. Esta interpretación amplió significativamente el alcance de la Doctrina Monroe, permitiendo a Estados Unidos justificar intervenciones militares y políticas en la región.
El Corolario Roosevelt se aplicó en numerosas ocasiones durante las primeras décadas del siglo XX. Estados Unidos intervino en países como República Dominicana, Nicaragua, Haití y Cuba, a menudo con el pretexto de proteger los intereses estadounidenses o de garantizar la estabilidad financiera. Estas intervenciones, en general, fueron impopulares entre la población local y generaron resentimiento hacia Estados Unidos. El Corolario Roosevelt se convirtió en un símbolo del imperialismo estadounidense y de la falta de respeto por la soberanía de los países latinoamericanos.
“I Took Panama”: La Expansión Hegemónica y el Canal
La frase “I Took Panama” (“Me hice de Panamá”), pronunciada por Theodore Roosevelt en 1911, resume la actitud intervencionista y expansionista de Estados Unidos a principios del siglo XX. Roosevelt se refería a las acciones propiciadas por Washington para promover la secesión de Panamá de Colombia en 1903. El objetivo principal era asegurar el control sobre el istmo de Panamá para la construcción del Canal de Panamá, una ruta marítima estratégica de gran importancia económica y militar.
Estados Unidos apoyó activamente a los separatistas panameños, proporcionándoles asistencia financiera y militar. Tras la independencia de Panamá, Estados Unidos negoció rápidamente un tratado con el nuevo gobierno que le otorgaba el control total sobre la Zona del Canal, una franja de tierra de diez millas de ancho a lo largo del canal. Este tratado, conocido como el Tratado Hay-Bunau Varilla, fue ampliamente criticado en Colombia y en otros países latinoamericanos por considerarse injusto e impuesto por la fuerza. La construcción del Canal de Panamá, aunque un logro de ingeniería impresionante, se logró a costa de la soberanía panameña y de la estabilidad regional.
El caso de Panamá ilustra claramente cómo Estados Unidos utilizó su poder económico y militar para promover sus intereses en América Latina, incluso a expensas de la autodeterminación de los pueblos de la región. La intervención en Panamá sentó un precedente para futuras intervenciones y contribuyó a la percepción de Estados Unidos como una potencia imperialista.
El “Corolario Trump” y la Estrategia de Seguridad Nacional de 2025
La Estrategia de Seguridad Nacional de 2025 (ESN 2025) de Estados Unidos, anunciada recientemente, ha generado preocupación en América Latina por su referencia a la “resurrección” de la Doctrina Monroe y la adición del “Corolario Trump”. Aunque los detalles específicos del “Corolario Trump” no se han divulgado completamente, se entiende que se centra en la lucha contra el crimen organizado transnacional, el narcotráfico y la influencia de potencias rivales, como China y Rusia, en la región. La ESN 2025 enfatiza la necesidad de fortalecer la cooperación con los países latinoamericanos en materia de seguridad, pero también advierte que Estados Unidos no dudará en tomar medidas unilaterales si considera que sus intereses están amenazados.
El “Corolario Trump” parece implicar una mayor disposición a intervenir en los asuntos internos de los países latinoamericanos bajo el pretexto de combatir el crimen y la influencia extranjera. Esto podría incluir el despliegue de fuerzas militares, el apoyo a gobiernos aliados y la imposición de sanciones económicas. La preocupación es que el “Corolario Trump” se utilice como una justificación para socavar la soberanía de los países latinoamericanos y para promover los intereses geopolíticos de Estados Unidos.
La ESN 2025 también destaca la importancia de la “competencia estratégica” con China y Rusia en América Latina. Estados Unidos ve a China y Rusia como rivales que buscan expandir su influencia en la región a través de inversiones económicas, acuerdos comerciales y cooperación militar. La ESN 2025 advierte que Estados Unidos debe contrarrestar estos esfuerzos para evitar que China y Rusia desafíen su hegemonía en la región.
Implicaciones para Venezuela y la Región
La resurrección de la Doctrina Monroe y la adición del “Corolario Trump” tienen implicaciones significativas para Venezuela y para toda la región latinoamericana. Venezuela, en particular, ha sido objeto de una intensa presión por parte de Estados Unidos en los últimos años, incluyendo sanciones económicas, intentos de golpe de estado y acusaciones de narcotráfico y corrupción. El “Corolario Trump” podría proporcionar una justificación adicional para que Estados Unidos intensifique su intervención en los asuntos internos de Venezuela.
La ESN 2025 también podría afectar a otros países latinoamericanos que se consideran desafiantes para los intereses estadounidenses. Países como Cuba, Nicaragua y Bolivia, que han adoptado políticas antiimperialistas y han buscado estrechar lazos con China y Rusia, podrían ser objeto de una mayor presión por parte de Estados Unidos. La preocupación es que el “Corolario Trump” se utilice para justificar intervenciones militares o políticas en estos países, lo que podría desestabilizar aún más la región.
La respuesta de los países latinoamericanos a la ESN 2025 y al “Corolario Trump” será crucial para determinar el futuro de la región. Algunos países podrían optar por cooperar con Estados Unidos en materia de seguridad, mientras que otros podrían resistirse a la intervención estadounidense y buscar alternativas para fortalecer su soberanía e independencia. La unidad y la solidaridad entre los países latinoamericanos serán fundamentales para hacer frente a los desafíos planteados por la política exterior estadounidense.
Fuente:
https://www.clarin.com/opinion/corolario-trump-doctrina-monroe-accion-i-took-venezuela_0_8o1E0ud4Vc.html