Descubre la temperatura ideal para un invierno cálido y una factura energética baja
En medio del gélido invierno, surge la inevitable pregunta: ¿A qué temperatura debemos ajustar el termostato para encontrar un equilibrio entre comodidad y ahorro energético?
La temperatura recomendada para el hogar
Durante años, expertos como los de Francia y España recomendaron una temperatura de entre 19 y 21 °C para minimizar el consumo energético. Sin embargo, a la luz de las circunstancias actuales y las expectativas cambiantes de los inquilinos, los expertos sugieren una ligera modificación a esta recomendación. Según Nick Barber, experto en gestión energética, y Brad Roberson, especialista en sistemas de calefacción, "19 °C es una temperatura teórica que no siempre ofrece la comodidad deseada".
El punto óptimo de confort
Barber y Roberson proponen aumentar la temperatura del termostato en un grado, alcanzando los 20 °C. Esta temperatura representa el punto óptimo de equilibrio entre bienestar y sobriedad energética. La clave posterior es conservar el calor alcanzado sin derrochar energía ni prolongar innecesariamente el uso de la calefacción.
Conservación del calor
Una vez alcanzados los 20 grados, el objetivo debe ser mantener ese calor sin desperdiciar energía. Medidas como sellar puertas y ventanas, usar cortinas gruesas y apagar las luces en las habitaciones vacías pueden contribuir a retener el calor dentro del hogar. Además, es esencial programar la calefacción para que se active solo cuando sea necesario, evitando calentar el espacio en exceso o durante periodos prolongados.
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