Joven arqueóloga encuentra tesoro dorado en su primera excavación en Reino Unido
El polvo de siglos se levantó en julio de 2025, revelando un secreto dorado en el corazón de Northumberland, Inglaterra. Para Yara Souza, una joven estudiante de arqueología de la Universidad de Newcastle, esta excavación no solo marcaba el inicio de su carrera profesional, sino que la catapultaba a la atención del mundo académico con un hallazgo extraordinario. A tan solo 90 minutos de comenzar su trabajo de campo, Souza desenterró un artefacto de oro que promete reescribir nuestra comprensión de la vida en la antigua calzada romana Dere Street. Este descubrimiento, lejos de ser una mera coincidencia, subraya la importancia de la colaboración entre instituciones educativas y profesionales, y la vitalidad de la arqueología como ventana al pasado.
Un Inicio Prometedor: Yara Souza y el Hallazgo Inicial
Yara Souza, de 21 años y originaria de Orlando, Florida, se unió al equipo de excavación de la Universidad de Newcastle con la esperanza de aplicar sus conocimientos teóricos en un contexto real. La campaña arqueológica, llevada a cabo en colaboración con arqueólogos de North East Museums, se centraba en investigar un yacimiento cercano a la antigua Dere Street, una calzada romana que conectaba York con Edimburgo. Souza formaba parte del grupo de estudiantes que investigaba el sitio tras el trabajo inicial de otro estudiante, Luke Gray, quien previamente había encontrado un objeto de valor en la misma zona. La suerte, o quizás la habilidad, sonrió a Souza en las primeras horas de su participación, cuando su pala golpeó algo inusual a poca profundidad.
El artefacto dorado, de aproximadamente 10 centímetros de longitud y con un intrincado diseño, capturó inmediatamente la atención de la joven arqueóloga. "Estaba tan emocionada que casi no podía respirar", confiesa Souza. "Después de perderme Birdoswald el año pasado, necesitaba este momento. ¡Estaba fascinada!". La referencia a Birdoswald alude a una excavación anterior en el fuerte romano donde Souza tuvo que interrumpir su trabajo debido a una enfermedad, lo que hace que este nuevo hallazgo sea aún más significativo para ella. El objeto, aún en proceso de análisis, se presume que data de la época romana y podría ofrecer pistas cruciales sobre el estatus social y las prácticas rituales de los habitantes de la región.
Dere Street: Un Eje Vital en la Britania Romana
La calzada romana Dere Street, construida en el siglo I d.C., fue una arteria fundamental para la administración y el control del Imperio Romano en Britania. Extendida a lo largo de más de 100 kilómetros, conectaba el importante asentamiento de York (Eboracum) con el puesto fronterizo de Edimburgo (Din Eidyn). Su construcción no solo facilitó el movimiento de tropas y mercancías, sino que también promovió el intercambio cultural y económico entre las diferentes regiones de la provincia romana. A pesar de la retirada de las legiones romanas en el siglo V, la calzada continuó siendo utilizada durante siglos, integrándose eventualmente en la actual carretera A68.
La ubicación del hallazgo de Souza, en las inmediaciones de Dere Street, sugiere una conexión directa con la calzada y su importancia estratégica. Los investigadores creen que tanto el artefacto dorado encontrado por Souza como el objeto descubierto por Gray podrían haber pertenecido a individuos de alto estatus social que viajaban por la calzada o residían en las cercanías. El oro, en la época romana, era un símbolo de riqueza, poder y prestigio, reservado para la élite y utilizado en la fabricación de joyas, adornos y objetos rituales. La presencia de estos objetos en un contexto arqueológico tan relevante como Dere Street refuerza la idea de que la calzada no era solo una vía de comunicación, sino también un centro de actividad social y económica.
El Significado del Oro en la Britania Romana
El oro desempeñó un papel crucial en la economía y la cultura de la Britania Romana. Aunque no se explotaba en grandes cantidades en la isla, el oro llegaba a Britania a través del comercio y como tributo de las provincias conquistadas. Los romanos utilizaban el oro para acuñar monedas, financiar sus campañas militares y recompensar a sus funcionarios y soldados. Además, el oro era un material muy apreciado para la fabricación de objetos de lujo, como joyas, estatuillas y adornos para templos y edificios públicos.
La posesión de objetos de oro era un símbolo de estatus social y poder político en la sociedad romana. Solo los miembros de la élite podían permitirse el lujo de adquirir y exhibir objetos de oro, lo que los diferenciaba del resto de la población. El oro también tenía un significado religioso y ritual, y se utilizaba en ceremonias y ofrendas a los dioses. La localización de los artefactos dorados cerca de Dere Street sugiere que la calzada era utilizada por personas de alto estatus social que viajaban entre York y Edimburgo, y que estos objetos podrían haber sido ofrendas a las deidades locales o símbolos de su riqueza y poder.
La Importancia de la Colaboración Académica y Profesional
El descubrimiento de Yara Souza es un claro ejemplo de los beneficios de la colaboración entre instituciones académicas y profesionales en el campo de la arqueología. La Universidad de Newcastle, en asociación con North East Museums, ha creado un entorno propicio para la investigación y la formación de futuros arqueólogos. La campaña arqueológica en Dere Street no solo ha permitido el hallazgo de objetos valiosos, sino que también ha brindado a los estudiantes la oportunidad de adquirir experiencia práctica en excavación, análisis y conservación de artefactos.
El profesor David Petts, especialista en Arqueología Romana en la Universidad de Newcastle y tutor de Yara Souza, subraya la importancia del descubrimiento: "Este es un hallazgo excepcional y estoy encantado de que Yara haya hecho este descubrimiento al comienzo de su carrera como arqueóloga". Petts explica que la calzada Dere Street era utilizada por personas de alto estatus y que los objetos encontrados podrían haber sido ofrendas o símbolos de su riqueza. La estrecha colaboración con el Programa de Antigüedades Portátiles, a cargo de Lindsay Allison, responsable de enlace de hallazgos en el noreste de Inglaterra, también ha sido fundamental para garantizar la correcta documentación y conservación de los artefactos.
El Programa de Antigüedades Portátiles y la Participación Ciudadana
El Programa de Antigüedades Portátiles (Portable Antiquities Scheme) es una iniciativa del gobierno británico que tiene como objetivo registrar y estudiar los objetos arqueológicos descubiertos por el público en general. El programa cuenta con una red de arqueólogos locales que se encargan de identificar, documentar y registrar los hallazgos, y de proporcionar información a los propietarios sobre su significado histórico y cultural. El Programa de Antigüedades Portátiles desempeña un papel crucial en la protección del patrimonio arqueológico británico, ya que permite registrar y estudiar objetos que de otra manera podrían perderse o destruirse.
Lindsay Allison, responsable de enlace de hallazgos del Programa de Antigüedades Portátiles en el noreste de Inglaterra, destaca la relevancia de la participación ciudadana en la arqueología. "Este proyecto es un excelente ejemplo de cómo los estudiantes y el público en general pueden contribuir a profundizar en nuestra comprensión del pasado de Northumberland", afirma Allison. La estrecha colaboración con la Universidad de Newcastle y el Museo Great North: Hancock ha sido fundamental para el éxito del programa en la región. El descubrimiento de Yara Souza es un testimonio del potencial de la arqueología colaborativa y de la importancia de involucrar a la comunidad en la protección y el estudio del patrimonio cultural.
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