Medicina en el Antiguo Egipto: Orígenes, Prácticas y el Legado de Imhotep
El Antiguo Egipto, cuna de una civilización milenaria, no solo nos legó monumentos imponentes y una rica mitología, sino también un sistema médico sorprendentemente avanzado para su época. A menudo eclipsada por la grandiosidad de las pirámides, la medicina egipcia, con sus raíces en la magia, la religión y la observación empírica, sentó las bases para el desarrollo de la medicina en otras culturas, incluyendo la griega. Este artículo explorará en profundidad las prácticas médicas del Antiguo Egipto, desde sus orígenes en los nomos hasta la figura de Imhotep, pasando por sus conocimientos anatómicos, sus métodos de diagnóstico y tratamiento, y la organización de la formación médica.
Los Orígenes y la Influencia del Nilo
La civilización egipcia floreció gracias al Nilo, que no solo proporcionaba agua y fertilidad a la tierra, sino que también facilitaba el transporte y la comunicación entre las diferentes comunidades. Al comienzo del Neolítico, los egipcios se organizaron en pequeños poblados llamados nomos, cada uno gobernado por un monarca independiente. Esta estructura política inicial influyó en la práctica médica, que inicialmente era local y basada en el conocimiento transmitido oralmente de generación en generación. La dependencia del río también se reflejaba en la medicina, ya que muchas enfermedades se atribuían a la calidad del agua o a las inundaciones.
Heródoto, el historiador griego, definió Egipto como "un don del Nilo", y esta afirmación se aplica también a su medicina. El río no solo era vital para la vida, sino que también proporcionaba muchos de los ingredientes utilizados en los remedios medicinales, como plantas, minerales y sustancias animales. La observación cuidadosa de la naturaleza y sus efectos en la salud humana fue fundamental para el desarrollo de la farmacopea egipcia.
La Concepción del Cuerpo Humano y las Enfermedades
La medicina egipcia no separaba completamente lo físico de lo espiritual. Las enfermedades podían ser causadas por espíritus malignos, traumatismos o la acción divina. Los médicos clasificaban las enfermedades según su origen, lo que influía en el tratamiento. Para las enfermedades causadas por espíritus, se utilizaban conjuros y rituales mágicos. Para los traumatismos, se aplicaban técnicas quirúrgicas y vendajes. Y para las enfermedades de causa desconocida, se invocaba la ayuda de los dioses.
Una de las ideas centrales de la medicina egipcia era la existencia de una red de canales o conductos llamados met, cuyo epicentro era el corazón. Se creía que a través de estos canales circulaban aire, sangre, alimentos y esperma. La obstrucción de los met era considerada la causa principal de las enfermedades, lo que explica la popularidad de las sangrías como método de tratamiento. El corazón, al que llamaban Ib, era considerado la sede del pensamiento, los sentimientos y la vida misma. Los médicos creían que el corazón podía hablar, pero solo ellos eran capaces de entender sus palabras.
Los Médicos: Swnw, Sacerdotes y Magos
Los médicos egipcios eran conocidos como swnw, que significa "el hombre de los que sufren o están enfermos". Su símbolo era una flecha, interpretada como una evocación a la lanceta quirúrgica. Los swnw eran hombres cultos, a menudo relacionados con las élites sacerdotales y los escribas. Su pericia era muy valorada, y a veces eran llamados por soberanos extranjeros para atender sus dolencias. La especialización médica ya era evidente, como lo demuestra el caso de Hesy-Re, un dentista que vivió durante la Tercera Dinastía.
Según el papiro de Ebers, existían tres categorías de médicos: los que utilizaban medicamentos, los cirujanos (también llamados sacerdotes de Sekhmet, la diosa de las enfermedades y las epidemias) y los magos o conjuradores de enfermedades. Heródoto afirmaba que cada médico se especializaba en un solo tipo de enfermedad, lo que sugiere una incipiente división del trabajo. Los sacerdotes de Sekhmet se encargaban de las intervenciones quirúrgicas, mientras que los magos utilizaban conjuros y rituales para combatir las enfermedades causadas por espíritus malignos.
Las Casas de la Vida: Centros de Saber y Formación
La formación médica en el Antiguo Egipto se llevaba a cabo en las "casas de la vida" (Per-Ankh), centros de documentación adscritos a templos en ciudades como Sais, Tebas y Heliópolis. Estas instituciones no eran escuelas médicas en el sentido moderno, sino más bien centros de archivo y copia de textos. Los alumnos copiaban y archivaban papiros médicos, aprendiendo así los conocimientos y las técnicas de sus predecesores. Las Per-Ankh eran verdaderos centros de saber, colegios iniciáticos o templos de la sabiduría, con una jerarquía compleja que abarcaba desde aprendices hasta grandes sabios.
El dios Thot, patrón de los escribas, estaba relacionado con las enfermedades y las curaciones. Se le consideraba el inventor de la escritura, la gramática y las matemáticas, y se le representaba como un ibis. Los médicos recibían una sólida formación en estas disciplinas, ya que la escritura era esencial para registrar los conocimientos médicos y las matemáticas eran necesarias para calcular las dosis de los medicamentos. La disección de cuerpos humanos no estaba permitida, excepto durante el período ptolemaico.
Prácticas Médicas y Honorarios
La mayoría de los estudiosos creen que la asistencia médica en el Antiguo Egipto se realizaba en el domicilio de los pacientes. Sin embargo, existen evidencias de que los enfermos también acudían a los templos en busca de remedios. En el templo de Denderah se han encontrado estructuras que podrían haber servido como sanatorios. Al igual que en la medicina mesopotámica, los médicos egipcios estaban sujetos a sanciones en caso de fracaso terapéutico, incluso la pena de muerte. Los honorarios solían ser pagados en especias, aunque también se cree que la práctica médica podía ser gratuita.
Los papiros médicos, como el papiro de Smith y el papiro de Ebers, son fuentes valiosas de información sobre las prácticas médicas egipcias. El papiro de Smith, que data del siglo XVI a. C., contiene un tratado sobre cirugía, con descripciones detalladas de fracturas, luxaciones y heridas. El papiro de Ebers, que data del siglo XV a. C., es un compendio de conocimientos médicos que abarca una amplia gama de temas, desde la anatomía y la fisiología hasta la farmacología y la ginecología.
Imhotep: El Dios de la Medicina
Imhotep, que vivió en torno al 3000 a. C., es considerado el médico más brillante de la medicina egipcia. Fue visir del rey Zoser y arquitecto de la pirámide escalonada de Sakkara. A su muerte, fue glorificado y convertido en un dios de la medicina, equivalente a Asclepio en Grecia. Su figura representa la combinación de conocimiento científico, habilidad técnica y sabiduría divina. Imhotep personifica el ideal del médico egipcio: un hombre culto, versado en astronomía, arquitectura y medicina, capaz de curar tanto el cuerpo como el alma.
La escritura egipcia, una combinación de sílabas y sonidos de letras sin vocales, se utilizaba para registrar los conocimientos médicos en papiros. Estos papiros evidencian un enfoque racional en medicina y cirugía, basado en la observación clínica y la separación entre magia, religión y medicina. A pesar de la influencia de la magia y la religión, los médicos egipcios se esforzaron por comprender el funcionamiento del cuerpo humano y por desarrollar métodos de tratamiento eficaces. Su legado perdura hasta nuestros días, como testimonio de la inteligencia y la creatividad de una civilización milenaria.

Fuente: https://www.muyinteresante.com/historia/medicina-antiguo-egipto-papiros-amuletos-imhotep.html


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