Milei aprueba Presupuesto 2026 en el Senado: Claves para la deuda y el FMI
La reciente aprobación del Presupuesto 2026 en el Senado argentino marca un hito crucial en la administración de Javier Milei. Más allá de la cifra de 148 billones de pesos en gastos, la ley representa una herramienta fundamental para el gobierno, especialmente para el ministro de Economía, Luis Caputo, en un contexto de desafíos económicos y negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Este artículo analiza en profundidad los aspectos clave de la aprobación, las controversias generadas, las estrategias empleadas por el oficialismo y las implicaciones para el futuro económico del país.
- Aprobación en el Senado: Un Debate Extenso y Polémico
- El Artículo 30: El Punto de Mayor Resistencia
- La Estrategia de Votación por Capítulos: Lecciones de la Cámara de Diputados
- Presión a los Gobernadores y Búsqueda de Abstenciones
- División en la Bancada Peronista: Un Triunfo Político para el Gobierno
- Milei sin Presupuesto: Un Año de Decretos y Facultades Delegadas
- Presión del FMI y Expectativas de los Gobernadores
- Cifras Clave del Presupuesto 2026: Gastos, Inflación y Crecimiento Económico
- El Artículo 56: Herramientas para Caputo en la Gestión de la Deuda
Aprobación en el Senado: Un Debate Extenso y Polémico
El proceso de aprobación del Presupuesto 2026 en el Senado fue largo y complejo, marcado por un intenso debate y la resistencia de la oposición. El oficialismo, liderado por La Libertad Avanza (LLA) y con el apoyo de sectores del PRO y la UCR, logró asegurar la aprobación en general con 46 votos a favor, 25 en contra y una abstención. Sin embargo, la verdadera batalla se libró en la votación en particular, donde se buscaba evitar la pérdida de artículos considerados esenciales para el plan económico del gobierno. La clave para el éxito del oficialismo residió en la estrategia de votar por capítulos, una táctica que ya había sido utilizada, con resultados mixtos, en la Cámara de Diputados.
La aprobación del presupuesto no fue un camino fácil. La oposición, principalmente el peronismo, intentó introducir modificaciones que, según el gobierno, comprometían el equilibrio fiscal y la sostenibilidad de la deuda. La negociación contrarreloj con gobernadores y bloques provinciales fue fundamental para asegurar los votos necesarios. El ministro del Interior, Diego Santilli, y Eduardo "Lule" Menem jugaron un papel clave en la coordinación de la estrategia y en la búsqueda de consensos.
El Artículo 30: El Punto de Mayor Resistencia
El artículo 30 del Presupuesto 2026 fue, sin duda, el punto más conflictivo y generó la mayor resistencia por parte de los senadores de la oposición. Esta disposición deroga puntos clave de las leyes que establecen los pisos de financiamiento para la educación nacional, el Sistema de Ciencia y Tecnología y la educación técnica profesional. La eliminación del piso de 6% del PBI para el presupuesto de educación fue particularmente criticada, ya que se considera un retroceso en la inversión en este sector estratégico. La oposición argumentó que esta medida perjudicaría el acceso a la educación y la calidad de la enseñanza.
Para evitar la caída del artículo 30, el bloque de LLA, liderado por Patricia Bullrich, logró imponer el criterio de votar por capítulos. Esta estrategia permitió al oficialismo aislar el artículo más controvertido y someterlo a votación por separado. Con el apoyo del PRO, casi toda la UCR y aliados provinciales, el capítulo II, que contenía el artículo 30, fue aprobado con 42 votos a favor, 28 en contra y dos abstenciones. La aprobación de este artículo representa una victoria significativa para el gobierno, que considera que es fundamental para avanzar con su plan de ajuste fiscal y reducción del gasto público.
La Estrategia de Votación por Capítulos: Lecciones de la Cámara de Diputados
La táctica de votar por capítulos, que resultó exitosa en el Senado, ya había sido utilizada en la Cámara de Diputados, aunque con resultados menos favorables. En esa ocasión, Martín Menem y los aliados de LLA intentaron blindar el artículo que derogaba las leyes de financiamiento universitario y emergencia en discapacidad, pero no lo lograron. Finalmente, el capítulo XI completo fue rechazado. Esta experiencia sirvió como aprendizaje para el oficialismo, que ajustó su estrategia y logró una mayor coordinación en el Senado.
La votación por capítulos permitió al oficialismo concentrar sus esfuerzos en los artículos más importantes y evitar la pérdida de votos en cuestiones menos relevantes. También facilitó la negociación con bloques aliados, que estaban dispuestos a apoyar el Presupuesto en general, pero tenían reservas sobre algunos artículos específicos. La estrategia de votar por capítulos demostró ser una herramienta eficaz para superar las dificultades y asegurar la aprobación del Presupuesto 2026.
Presión a los Gobernadores y Búsqueda de Abstenciones
El gobierno de Milei ejerció una fuerte presión sobre los gobernadores para asegurar su apoyo al Presupuesto 2026. Según fuentes parlamentarias, el Ejecutivo advirtió a varios gobernadores que, si querían el aval de la Nación para endeudarse en el exterior, el Presupuesto tenía que aprobarse sin modificaciones. Esta estrategia, aunque controvertida, resultó efectiva para obtener el apoyo de algunos gobernadores que inicialmente se mostraban reticentes.
Además de la presión a los gobernadores, el oficialismo también buscó abstenciones en el Senado, ya que estas cuentan como ausentes y facilitan la obtención de la mayoría. Sin embargo, solo la cordobesa Alejandra Vigo y la neuquina Julieta Corroza se abstuvieron de votar. A pesar de ello, el oficialismo logró una mayoría más que suficiente para aprobar el Presupuesto 2026, lo que demuestra su capacidad para movilizar votos y superar las dificultades.
División en la Bancada Peronista: Un Triunfo Político para el Gobierno
Uno de los logros más importantes del oficialismo fue la división de la bancada peronista en la votación general del Presupuesto 2026. Miembros del sub bloque Convicción Federal, como Guillermo Andrada (Catamarca), Carolina Moisés (Jujuy) y Sandra Mendoza (Tucumán), acompañaron al gobierno en la votación, lo que demuestra la fragmentación de la oposición y la capacidad del oficialismo para generar consensos con sectores disidentes.
La división en la bancada peronista fue un golpe político para la oposición, que esperaba presentar un frente unido contra el Presupuesto 2026. La decisión de algunos senadores peronistas de votar a favor del gobierno refleja la complejidad del panorama político y la dificultad de la oposición para articular una estrategia coherente. Este triunfo político fortalece la posición del gobierno y le permite avanzar con su agenda legislativa.
Milei sin Presupuesto: Un Año de Decretos y Facultades Delegadas
Milei gobernó sin presupuesto durante su primer año debido a que, en 2023, había acordado con Sergio Massa suspender el tratamiento del proyecto hasta que se definiera quién sería el próximo presidente. Esta situación obligó al gobierno a prorrogar la ley del año anterior y a manejar las partidas por decreto y facultades delegadas. La falta de un presupuesto formal limitó la capacidad del gobierno para implementar su plan económico y generó incertidumbre en los mercados.
En 2024, el oficialismo retiró su proyecto de gastos e ingresos con el argumento de que la oposición quería imponer cambios que generarían déficit fiscal. Esta decisión prolongó la situación de incertidumbre y obligó al gobierno a seguir gestionando las finanzas públicas con herramientas extraordinarias. La aprobación del Presupuesto 2026 representa un paso importante para normalizar la situación y darle al gobierno una herramienta legal más sólida para enfrentar los desafíos económicos.
Presión del FMI y Expectativas de los Gobernadores
La aprobación del Presupuesto 2026 también responde a la presión del FMI, que exige al gobierno argentino un marco fiscal claro y sostenible. El FMI considera que un presupuesto formal es fundamental para garantizar la estabilidad económica y la sostenibilidad de la deuda. La aprobación del Presupuesto 2026 es una señal positiva para el FMI y podría facilitar la negociación de nuevos acuerdos financieros.
Los gobernadores también quieren que Milei tenga una ley de presupuesto para contar con una referencia mínima del marco económico del gobierno y el reparto de recursos entre las provincias. La falta de un presupuesto formal genera incertidumbre en las provincias y dificulta la planificación de sus finanzas públicas. La aprobación del Presupuesto 2026 es un paso importante para mejorar la relación entre el gobierno nacional y las provincias.
Cifras Clave del Presupuesto 2026: Gastos, Inflación y Crecimiento Económico
El proyecto de Presupuesto 2026 fija el total de gastos corrientes y de capital del Estado Nacional en 148 billones de pesos y prevé un resultado financiero superavitario de 2,7 billones de pesos. Para las provincias, se asignan 74 billones de pesos por diferentes ítems. El texto estima una inflación anual de 10,1% para diciembre de 2026, un crecimiento de la economía del 5%, un superávit fiscal primario de 2,2% del PBI y un dólar a 1.423 pesos.
Sin embargo, estas estimaciones han sido cuestionadas por la oposición, que las considera "absolutamente inconsistentes". Los economistas de la oposición tienen proyecciones diferentes, que sugieren una inflación más alta y un crecimiento económico más bajo. La credibilidad de las estimaciones del gobierno es un factor clave para el éxito del Presupuesto 2026.
El Artículo 56: Herramientas para Caputo en la Gestión de la Deuda
Uno de los temas que más interesa al ministro Caputo está en el artículo 56, que amplía las herramientas del Ejecutivo para enfrentar los vencimientos de deuda. El texto faculta a la cartera de Economía a "realizar operaciones de administración de pasivos, cualquiera sea el instrumento que las exprese". Estas operaciones pueden comprender la compra, venta y canje de instrumentos financieros como bonos, acciones, pases de monedas, tasas de interés, títulos y opciones.
La ampliación de las herramientas para la gestión de la deuda es fundamental para el gobierno, que enfrenta importantes vencimientos en los próximos meses. El artículo 56 le da a Caputo la flexibilidad necesaria para negociar con los acreedores y evitar una crisis de deuda. Esta disposición es una señal positiva para los mercados y podría contribuir a mejorar la confianza de los inversores.



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