Rescatan y liberan a Ramona la tortuga marina en Mar del Plata: Un éxito de conservación.
La costa argentina fue testigo de una conmovedora historia de rescate y rehabilitación marina. “Ramona”, una tortuga verde marina, fue encontrada varada y debilitada en el Río de la Plata, pero gracias a la colaboración entre la Prefectura Naval Argentina (PNA) y la Fundación Temaikén, pudo regresar a su hogar en el océano. Este artículo detalla el proceso de rescate, rehabilitación y liberación de Ramona, destacando la importancia de la conservación marina y el papel crucial de las instituciones involucradas en la protección de la fauna silvestre.
El Hallazgo y el Rescate Inicial
El pasado mes de diciembre, Ramona fue descubierta en estado vulnerable en las costas del Río de la Plata. Su hallazgo alertó a las autoridades de Zoonosis Quilmes, quienes rápidamente la derivaron al Centro de Recuperación de Especies de la Fundación Temaikén. La tortuga presentaba signos de deshidratación y debilidad, lo que indicaba que llevaba tiempo sin alimentarse adecuadamente. El equipo veterinario de Temaikén evaluó su estado general y comenzó un tratamiento intensivo para estabilizarla. La rápida respuesta de las autoridades y la experiencia del centro de rehabilitación fueron fundamentales para darle a Ramona una segunda oportunidad.
La tortuga verde marina (Chelonia mydas) es una especie protegida a nivel mundial, catalogada como en peligro de extinción o vulnerable en muchas regiones. Su presencia en las aguas argentinas es relativamente común, especialmente durante las épocas de migración. Sin embargo, las amenazas como la contaminación, la pesca incidental y la destrucción de sus hábitats naturales ponen en riesgo su supervivencia. El rescate de Ramona es un recordatorio de la necesidad de proteger a estas criaturas marinas y preservar su ecosistema.
La Rehabilitación en el Centro Temaikén
Una vez ingresada en el Centro de Recuperación de Especies de la Fundación Temaikén, Ramona recibió atención veterinaria especializada. Se le proporcionó un ambiente controlado y un régimen alimenticio específico para ayudarla a recuperar su salud. El acuario de la fundación fue adaptado para simular su hábitat natural, con agua a la temperatura adecuada y enriquecimiento ambiental para estimular su comportamiento. El equipo de nutrición diseñó una dieta balanceada, rica en nutrientes esenciales para su recuperación.
El proceso de rehabilitación incluyó la administración de vitaminas y suplementos para fortalecer su sistema inmunológico, así como tratamientos para prevenir infecciones secundarias. Los veterinarios monitorearon constantemente su peso, su nivel de actividad y sus parámetros vitales para evaluar su progreso. Ramona respondió favorablemente al tratamiento, mostrando signos de mejora gradual en su estado general. Su apetito aumentó y comenzó a nadar con más energía, lo que indicaba que estaba recuperando sus fuerzas.
La Fundación Temaikén cuenta con una amplia experiencia en la rehabilitación de fauna marina, incluyendo tortugas, aves y mamíferos marinos. Su equipo de profesionales está altamente capacitado para brindar atención especializada a animales en situación de vulnerabilidad. El centro de rehabilitación está equipado con tecnología de punta y cuenta con instalaciones adecuadas para garantizar el bienestar de los animales en recuperación.
La Prefectura Naval Argentina (PNA) jugó un papel fundamental en la liberación de Ramona. Como Autoridad Marítima Nacional, la PNA tiene la responsabilidad de proteger el medio ambiente marino y garantizar la seguridad de la navegación. En este caso, la PNA brindó apoyo logístico y personal para trasladar a Ramona desde el Centro Temaikén hasta un punto estratégico en el mar, donde pudo ser liberada en su hábitat natural.
El operativo de liberación se llevó a cabo a bordo del Guardacostas GC – 72 “Buenos Aires”. Efectivos de la PNA, acompañados por especialistas de la Fundación Temaikén, transportaron a Ramona en una bandeja plástica hasta unas 2.5 millas náuticas mar adentro (aproximadamente 5 kilómetros de la costa). En el lugar designado, tres nadadores de rescate de la PNA se encargaron de custodiar la maniobra de liberación, asegurando que Ramona no sufriera ningún daño durante el proceso.
La colaboración entre la PNA y la Fundación Temaikén es un ejemplo de cómo la cooperación entre instituciones públicas y privadas puede contribuir a la conservación de la fauna marina. La PNA aportó su experiencia en navegación y seguridad marítima, mientras que la Fundación Temaikén brindó su conocimiento especializado en rehabilitación de animales silvestres. Juntos, lograron garantizar el éxito de la liberación de Ramona.
El Regreso al Hábitat Natural y el Seguimiento
Al llegar al sitio indicado por los expertos, Ramona fue cuidadosamente bajada al mar. Los nadadores de rescate de la PNA se mantuvieron atentos a su comportamiento, asegurándose de que nadara con normalidad y se alejara sin problemas. La tortuga, que pesaba aproximadamente 4.5 kilos, se sumergió en el agua y comenzó a nadar con energía, mostrando signos de adaptación a su entorno natural.
Antes de ser liberada, Ramona fue marcada con un sistema internacional de identificación. Esta marca permitirá a los investigadores seguir su evolución y recopilar información valiosa sobre sus patrones de migración, su comportamiento alimentario y su estado de salud. Los datos obtenidos a través del seguimiento de Ramona contribuirán a mejorar las estrategias de conservación de las tortugas marinas y a proteger su hábitat.
La liberación de Ramona es un motivo de esperanza para la conservación de las tortugas marinas en Argentina. Este caso demuestra que, con el esfuerzo conjunto de las autoridades, las organizaciones no gubernamentales y la comunidad, es posible rescatar y rehabilitar a animales en situación de vulnerabilidad y devolverlos a su hogar en el océano. La historia de Ramona es un testimonio de la importancia de proteger la biodiversidad marina y preservar los ecosistemas costeros.
La Importancia de la Conservación de las Tortugas Marinas
Las tortugas marinas desempeñan un papel crucial en el equilibrio de los ecosistemas marinos. Como herbívoros, contribuyen a mantener saludables los lechos de pastos marinos y los arrecifes de coral, que son hábitats esenciales para muchas especies marinas. Además, las tortugas marinas ayudan a controlar las poblaciones de medusas y otros invertebrados marinos.
Sin embargo, las tortugas marinas enfrentan numerosas amenazas que ponen en riesgo su supervivencia. La contaminación por plásticos, la pesca incidental, la destrucción de sus hábitats naturales y el cambio climático son algunos de los principales desafíos que enfrentan estas criaturas marinas. La pérdida de tortugas marinas puede tener consecuencias negativas para la salud de los ecosistemas marinos y para las comunidades humanas que dependen de ellos.
La conservación de las tortugas marinas requiere un enfoque integral que involucre a gobiernos, organizaciones no gubernamentales, comunidades locales y ciudadanos individuales. Es necesario implementar medidas para reducir la contaminación, proteger los hábitats naturales, promover la pesca sostenible y combatir el cambio climático. Además, es fundamental educar a la población sobre la importancia de las tortugas marinas y fomentar su participación en los esfuerzos de conservación.




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