Trump, Venezuela y el petróleo: ¿Un nuevo tablero geopolítico post-guerra fría?
El inicio de 2026 ha marcado un punto de inflexión en la historia de Venezuela, con la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump. Este evento, que ha sacudido los cimientos políticos y económicos del país sudamericano, ha desatado una ola de especulaciones sobre las verdaderas intenciones detrás de la acción. El catedrático de Estudios Americanos, ha profundizado en este complejo escenario, ofreciendo una perspectiva que va más allá de las interpretaciones convencionales y que apunta a una estrategia geopolítica mucho más amplia orquestada por Trump, centrada en el control de los recursos energéticos y la influencia en la región. Su análisis, presentado en el programa "Malas Lenguas", revela una posible negociación secreta, un cálculo político preciso y una manipulación de la percepción pública que podrían redefinir el futuro de Venezuela y sus relaciones internacionales.
La Negociación Oculta y el Papel de Delcy Rodríguez
El catedrático ha destacado un elemento crucial que, según él, ha sido subestimado en el análisis general: una posible negociación previa entre la administración Trump y Delcy Rodríguez, vicepresidenta de Venezuela. Según información publicada por el diario, se habría estado discutiendo la salida de Maduro del país a cambio de la asunción del poder por parte de Rodríguez. Esta revelación, que el catedrático recordó al notar la presencia de Rodríguez en Rusia, sugiere una estrategia de Trump para evitar un vacío de poder y una escalada de violencia en Venezuela. La captura de Maduro sin un sucesor claro podría haber desencadenado protestas masivas y enfrentamientos entre sus seguidores y la oposición, desestabilizando aún más el país. Al permitir que Delcy Rodríguez asumiera el control, Trump habría buscado una transición más ordenada y controlada, al tiempo que debilitaba a la oposición liderada por figuras como Corina Yrisarri.
La presencia de Delcy Rodríguez en Rusia, lejos de ser una mera coincidencia, podría haber sido parte integral de esta negociación. El catedrático sugiere que Trump, al asegurarse de que la vicepresidenta no estuviera en Venezuela, se aseguraba de tener una palanca de negociación más fuerte. La captura de Maduro en un país presidencialista sin la presencia de su sucesora natural habría creado una situación de inestabilidad que Trump buscaba evitar. La estrategia, según el análisis, no se limitaba a la remoción de Maduro, sino a la prevención de un caos que podría haber socavado los intereses estadounidenses en la región. La habilidad de Trump, en este escenario, residiría en su capacidad para anticipar las consecuencias de sus acciones y manipular las circunstancias para lograr sus objetivos.
El Petróleo como Eje Central de la Estrategia de Trump
El catedrático ha enfatizado que la verdadera motivación detrás de la captura de Maduro no es la democracia o la libertad, sino el control del petróleo venezolano. Argumenta que Trump está utilizando la situación como una herramienta para influir en China y otras potencias que invierten en Sudamérica. El petróleo de Venezuela, con sus características especiales, es un recurso estratégico que puede alterar el equilibrio de poder global. Trump, al reactivar la industria petrolera venezolana, busca asegurar el suministro de este recurso para Estados Unidos y sus aliados, al tiempo que limita el acceso de sus competidores. La necesidad de refinerías especiales para procesar el petróleo venezolano, que Estados Unidos no posee en su totalidad, añade una capa de complejidad a esta estrategia.
La llegada de petróleo venezolano a Estados Unidos, aunque limitada, ya está ocurriendo a través de refinerías especializadas. Este flujo de petróleo, aunque no suficiente para satisfacer la demanda estadounidense, representa un primer paso en la estrategia de Trump para controlar este recurso vital. El catedrático advierte que el mensaje de Trump es claro: Venezuela está abierta a la inversión estadounidense y a la cooperación en el sector energético, pero bajo condiciones favorables para Estados Unidos. Esta estrategia, según el análisis, está dirigida directamente a China, que ha invertido fuertemente en la industria petrolera venezolana y que depende de este recurso para alimentar su economía en crecimiento. Al controlar el petróleo venezolano, Trump busca debilitar la influencia china en Sudamérica y fortalecer la posición de Estados Unidos en la región.
Un Nuevo Orden Mundial en Configuración
El catedrático ha planteado una hipótesis audaz: la situación en Venezuela es parte de un proceso más amplio de reconfiguración del orden mundial, similar al que se produjo al final de la Segunda Guerra Mundial. En ese momento, Estados Unidos emergió como la principal potencia global y estableció un nuevo sistema internacional basado en sus intereses. Trump, según el análisis, estaría buscando replicar este proceso, utilizando el control de los recursos energéticos y la influencia geopolítica para establecer un nuevo orden mundial en el que Estados Unidos sea el actor dominante. La captura de Maduro y la estrategia en torno al petróleo venezolano son solo una pieza de este complejo rompecabezas.
La reactivación de la industria petrolera venezolana, la negociación secreta con Delcy Rodríguez y la manipulación de la percepción pública son elementos clave de esta estrategia. Trump, al controlar el petróleo venezolano, busca asegurar el suministro de este recurso vital para Estados Unidos y sus aliados, al tiempo que limita el acceso de sus competidores. Esta estrategia, según el análisis, está dirigida directamente a China, que ha invertido fuertemente en la industria petrolera venezolana y que depende de este recurso para alimentar su economía en crecimiento. Al controlar el petróleo venezolano, Trump busca debilitar la influencia china en Sudamérica y fortalecer la posición de Estados Unidos en la región. La situación en Venezuela, por lo tanto, no es un evento aislado, sino parte de un proceso más amplio de reconfiguración del orden mundial.
El catedrático ha advertido sobre los peligros de esta estrategia, señalando que la situación en Venezuela es volátil y que las consecuencias de las acciones de Trump podrían ser impredecibles. Sin embargo, también ha enfatizado que Trump es un maestro en el arte de la manipulación y que es capaz de engañar a todo el mundo con sus promesas y sus acciones. La clave para entender la estrategia de Trump, según el análisis, es comprender sus verdaderas motivaciones y sus objetivos a largo plazo. La captura de Maduro y la estrategia en torno al petróleo venezolano son solo una pieza de este complejo rompecabezas, y el futuro de Venezuela y del orden mundial dependerá de cómo se desarrollen los acontecimientos en los próximos meses y años.




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