El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, oficializó que recibirá de Venezuela 50 millones de barriles de la producción surgida del país caribeño. LU12 AM680 Radio Río Gallegos entrevistó a Rubén Zarate, analista político, profesor e investigador universitario, que volvió a analizar el escenario actual en medio de grandes tensiones diplomáticas que hoy abarcan a Rusia. Cómo influye las políticas de aranceles a las importaciones fijadas por el presidente Trump, ausencia de reservas estratégicas en Norteamérica, importación barata de Estados Unidos del petróleo venezolano y el impacto en Vaca Muerta, entre otras realidades, fue analizada por el especialista bajo la actual coyuntura mundial.
Impacto de la importación de 50 millones de barriles
Lo que se anticipó el fin de semana es lo que está ocurriendo ahora. Muchos analistas plantean temas que generan confusión. Estados Unidos tiene superávit energético, es cierto. Importa menos hidrocarburo de lo que exporta en términos de dólares. Pero tenemos que conocer el problema central para analizarlo de manera precisa.
Estados Unidos posee unas 138 refinerías aproximadamente, fueron construidas en la década de 1960 para procesar petróleo barato que surgía de Venezuela y de Arabia Saudita que empezaba en ese momento a desarrollar su experiencia petrolera. Emiratos Árabes, que son grandes exportadores de hidrocarburos, recién empezaban a generar su producción en 1962, es importante contextualizar.
Necesidades estratégicas de Estados Unidos
El dato central a analizar es sobre las necesidades estratégicas actuales que tiene Estados Unidos, porque el 70% del petróleo Estados Unidos utiliza hoy para sus destilerías es pesado, del tipo de petróleo de Venezuela o el Escalante que se produce en la cuenca del Golfo San Jorge y lo refina Exxon. Esto pasó desapercibido en los análisis de los gobernantes tanto de Chubut como de Santa Cruz en este tiempo en el cual la región ingresó en una crisis de hidrocarburos con la retirada de YPF.
En concreto, Estados Unidos precisa que el 70% de todo el petróleo que refina sea pesado. Cuando Hugo Chávez empieza a desengancharse del mercado estadounidense, genera un problema adicional que es de dónde Estados Unidos sustituirá ese petróleo.
Actualmente, lo sustituye principalmente de Canadá y México. Por ejemplo, el primer país exportó en el 2024 el 22% del petróleo, Corea del Sur el 8% y México el 7%.
Aranceles de Trump y su impacto
Otro elemento es el problema que se le presentó a Trump con su estrategia de aranceles con una política muy agresiva para recuperar su industria, totalmente ajeno a las ideas neoliberales que maneja, por ejemplo, Argentina. Creó beneficios para las industrias de capital norteamericano, pero también una serie de consecuencias en el mercado internacional.
Una es que encareció coyunturalmente los hidrocarburos que importa. Canadá le subió los aranceles, al igual que México y Países Bajos que le vende el 7,2% del petróleo del Caribe.
Reservas estratégicas y la opción venezolana
Otro factor a analizar es que Estados Unidos tiene desde la década del 70, cuando se produce la crisis del petróleo, las reservas estratégicas. Son grandes cavas de sal que inyectan petróleo para cuando precise en usarlo. Durante el gobierno de Joe Biden se utilizaron casi la totalidad de esas reservas estratégicas, con lo cual Estados Unidos hoy no tiene capacidad de responder a su propio problema económico.
El camino más directo que tiene es el petróleo venezolano. Pero esa producción venezolana, haciendo valer su soberanía generó otras alternativas para comercializar, la compra China casi en un 90%.