El populismo ultra bloquea la España federal
La Constitución de 1978, un modelo muy elogiado por politólogos y constitucionalistas, fue calificada frecuentemente de cuasi federal debido a la implementación del estado de las autonomías. La Carta Magna apenas describe las características y procedimientos para establecer este estado. Tras el desarrollo del Título VIII C.E., España se dividió en diecisiete comunidades autónomas, dos de ellas singulares (País Vasco y Navarra) con territorios forales, quince creadas por diferentes vías, y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla.
Los constituyentes no consideraron un Estado federal como el alemán debido a razones históricas y políticas. El federalismo fracasó con la Primera República, llevando a una fragmentación anárquica que requirió una intervención militar drástica. El golpe de Estado del General Pavía en 1874 simboliza el arduo camino hacia la Restauración y la modernidad.
Este cuasi federalismo inspiró el modelo parlamentario. Con un nivel político y administrativo regional que compartía la soberanía con las instituciones centrales, era necesario una cámara alta, el Senado, representando a las comunidades autónomas, además de una cámara baja de representación directa.
El fracaso del experimento
Tras casi medio siglo, el experimento no ha sido satisfactorio. El primer gran fracaso fue la tentativa de independencia de Cataluña en 2017. El independentismo catalán tiene raíces en el siglo XIX, con intentos de control por la Segunda República, frustrados por la guerra civil.
Tras el largo mandato de Pujol, el movimiento soberanista tomó fuerza, culminando en una reforma del Estatuto y la sentencia del Tribunal Constitucional de 2010. Esto llevó al referéndum ilegal de 2017 y la declaración unilateral de independencia (DUI), suspendida por Puigdemont, lo que provocó la aplicación del artículo 155 por Rajoy.
La crisis fue mitigada tardíamente por la izquierda, que llegó al poder con la moción de censura de 2018. El apaciguamiento, criticado por la derecha, fue indispensable para cerrar la herida, culminando en una amnistía actualmente en curso.
Cambios en el mapa representativo
La crisis territorial y su mitigación transformaron el modelo representativo. La crisis económica de 2008-2014 frustró las expectativas de muchos españoles, generando alienación pesimista.
Esto llevó al surgimiento de una potente izquierda populista y a la ruptura de la unidad de la derecha, dando lugar a un populismo ultraconservador (Vox). Este populismo, en el contexto español, ha resucitado resentimientos y odios.
El nacionalismo catalán también se ha fracturado. Surgió Aliança Catalana (AC), un partido radical similar a Vox, partidario de la ruptura unilateral, el abandono del español, el cierre a la inmigración y el proteccionismo.
La radicalización y el bloqueo
El crecimiento de AC amenaza la representatividad del nacionalismo democrático y ha radicalizado a Junts, que ha jugado un papel clave en la estabilidad estatal. Esta situación dificulta el mantenimiento de los equilibrios necesarios para la estabilidad del gobierno.
La posición de Aliança Catalana presagia un regreso del soberanismo más activista, incluso si Junts parecía dispuesto a postergar sus pretensiones a cambio de un pacto estatutario favorable.
Esta realidad impide una reforma del modelo de financiación autonómica, que ya está fuera de plazo. Este modelo es una redefinición del marco federal y requiere un acuerdo multilateral.
La obstrucción política
Finalmente, la obstrucción que aqueja al sistema político español es la dificultad de aceptar la alternancia en el poder. Para muchos, la llegada de Vox al poder sería una tragedia destructiva, especialmente en Cataluña.
Es necesario abordar el verdadero problema: la presencia de una ultraderecha inmanejable. Se necesitan soluciones conjuntas en lugar de dilatar una situación insostenible.
Elementos adicionales
- La Constitución de 1978 es un modelo cuasi federal.
- El independentismo catalán tiene raíces históricas profundas.
- La crisis económica de 2008-2014 generó alienación y populismo.
- Aliança Catalana (AC) es un partido radical similar a Vox.
- La reforma de la financiación autonómica está bloqueada.
- El federalismo fracasó en la Primera República.
- El golpe de Pavía marcó un punto de inflexión en la historia española.
- La sentencia del Tribunal Constitucional de 2010 radicalizó el independentismo catalán.
- La moción de censura de 2018 permitió un apaciguamiento temporal.
- La llegada de Vox al poder se considera una amenaza para la estabilidad.
"La llegada de Vox al poder, en principio inevitable para que la derecha democrática tome el poder, resultaría una destructiva tragedia. En todas partes, pero muy especialmente en Cataluña."
En resumen, el populismo ultra está bloqueando la posibilidad de una España federal, exacerbando tensiones territoriales y dificultando la gobernabilidad.