Llegada de la primera ola de calor 2025: Fechas estimadas y previsiones de altas temperaturas en México
En medio del gélido invierno, los habitantes del país empiezan a inquietarse por la inminente llegada de las altas temperaturas. La primera ola de calor de 2025 se avecina, y es importante estar preparados para los riesgos asociados con las temperaturas extremas.
Inicio oficial del calor
De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), la temporada de calor en México suele comenzar a finales de marzo y se intensifica durante abril y mayo. Se espera que la primera ola de calor ocurra en abril, según los patrones de años anteriores.
El año pasado (2024), la ola de calor comenzó el 13 de abril, y en 2023, tuvo lugar el 1 de abril. Si estos patrones se mantienen, es probable que la temporada de calor comience a principios o mediados de abril de 2025.
Entidades afectadas
Durante la primera ola de calor, las entidades más afectadas suelen ser Sonora, Sinaloa y Baja California, donde las temperaturas pueden superar los 45 °C.
En el sureste del país, estados como Yucatán, Campeche y Quintana Roo experimentan el calor más intenso entre julio y agosto. Este año, se espera un patrón similar.
Intensidad del calor
Aunque se prevé que el calor global no supere al del año pasado, los expertos advierten sobre periodos de calor extremo.
El cambio climático intensifica los fenómenos climáticos, provocando olas de calor más intensas y prolongadas. Francisco Estrada Porrúa, coordinador del Programa de Investigación en Cambio Climático de la UNAM, destaca el impacto del cambio climático en estos eventos extremos.
Cambio climático y temperaturas globales
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha señalado que el aumento global de las temperaturas es de aproximadamente 1,55 °C, en comparación con los niveles registrados entre 1850 y 1900.
Este aumento, aunque pueda parecer pequeño, es significativo y resalta la urgencia de tomar medidas para frenar el calentamiento global.
Organización Meteorológica Mundial (OMM)
Medidas preventivas
Para minimizar los riesgos asociados con las olas de calor, es esencial tomar medidas preventivas:
- Mantenerse hidratado bebiendo abundante agua.
- Evitar la exposición prolongada al sol en las horas centrales del día.
- Usar protector solar y ropa ligera para protegerse de los rayos UV.
- Estar atento a los síntomas de insolación y golpe de calor, como mareos, debilidad y náuseas.
- Cuidar a los grupos vulnerables, como niños, ancianos y personas con enfermedades crónicas.
Implicaciones para la salud
Las olas de calor pueden tener graves consecuencias para la salud:
- Deshidratación y agotamiento por calor.
- Golpe de calor, una emergencia médica potencialmente mortal.
- Exacerbación de enfermedades crónicas, como problemas cardíacos y respiratorios.
- Aumento de la mortalidad, especialmente entre los ancianos y las personas con afecciones preexistentes.
Adaptación al cambio climático
A medida que el cambio climático se intensifica, es crucial adaptar nuestras ciudades y sistemas de salud a los patrones climáticos cambiantes.
Esto incluye:
- Mejorar la infraestructura para resistir los eventos climáticos extremos.
- Implementar sistemas de alerta temprana para advertir a las comunidades sobre las olas de calor.
- Incrementar la conciencia pública y la educación sobre los riesgos y medidas preventivas.
- Desarrollar planes de respuesta a emergencias para abordar los impactos en la salud y la infraestructura.
Conclusión
La primera ola de calor de 2025 es un recordatorio de los crecientes riesgos asociados con el cambio climático. Al prepararnos, manteniéndonos hidratados, protegiéndonos del sol y monitoreando nuestra salud, podemos minimizar los impactos negativos en nuestro bienestar.
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