Tocando el cielo: Dos santacruceños completan todas las cimas del Fitz Roy y el Cerro Torre
Un cuarteto joven pero suficientemente preparado formado por el alemán Fabian Buhl y los argentinos Tomás Odell, Pedro Odell y Bauti Gregorini completaron una remarcable ascensión a las cimas de la Punta Herron y la Torre Egger. Una aventura especialmente destacada por lo que significa para los hermanos Odell que, a sus 20 y 22 años respectivamente, han alcanzado todas las cumbres de los macizos del Fitz Roy y del Cerro Torre.
Tras los pasos de Thomas Huber
Bauti Gregorini y Tomás Odell ya habían estado a punto de culminar esta ascensión a finales de 2024, cuando después de dos días épicos de escalada se tuvieron que dar la vuelta a un largo para la cima. Esta vez, “la paciencia dio sus frutos”, según apunta Fabian Buhl en sus redes sociales y el cuarteto consiguió el objetivo de escalar la que “según dicen es la montaña más difícil de Patagonia”.
En esta ocasión, eligieron el itinerario que estrenaron en 2005 Thomas Huber y Andi Schnarf y conocido como Espejo del viento. Una línea que empieza en un collado cerca de la cima de la Punta Herron y que después de la cordada germano-suiza han repetido otras como los chilenos Sebastián Rojas y Rodolfo Torrens, los estadounidenses Jeff y Priti Wright y especialmente Colin Haley, quien completó la primera en solitario de la Torre Egger.
El ascenso: Día a día
Partieron el 5 de enero hasta Noruegos, donde descansaron unas horas. El día de Reyes, se pusieron en marcha a las 3:30 de la madrugada para cruzar el glaciar hasta el Col Standhardt y atravesaron el sistema de rampas en muy buenas condiciones. “Tras dos rápeles hacia el Tobogán y un largo fácil de mixto, alcanzamos el Col de Sueños y empezamos a escalar los increíbles largos del Spigolo dei Bimbi”, narra Fabian Buhl.
Esta vía asciende a la cima de la Punta Herron. Tras superar fácilmente la sección de roca, que hallaron seca, llegaron a la base del hongo “con grandes esperanzas de alcanzar la cima de la Torre Egger ese mismo día”.
Sin embargo, las cosas se torcieron allí: “Ya fuera por una mala navegación o por condiciones desfavorables, el avance a través del hongo fue muy lento. Tuvimos que ir alternando el liderazgo mientras excavábamos un túnel, hasta que finalmente alcanzamos una sección de hielo de descenso que escalamos para luego travesar hacia la derecha”. Esa parte les llevó mucho más tiempo del previsto y optaron por un vivac en la misma cumbre.
Una noche corta dio paso a un segundo día intenso. Empezaron con un rápel hasta el Col de la Luz y se metieron en Espejo del viento propiamente dicha, localizada en la arista norte de la Torre Egger. “Los primeros largos fueron extremadamente fríos, y agradecimos enormemente cuando el sol apareció antes de lo esperado. Después del largo de travesía, escalamos un largo empinado de hielo hasta la cima”, resume Fabian Buhl.
El descenso y el regreso
Llevaron a cabo el descenso en rápel un rato más tarde por Titanic, en la cara este y al día siguiente regresaban caminando hasta El Chaltén.
Logro destacado de los hermanos Odell
Este ascenso es particularmente significativo para Tomás y Pedro Odell, quienes con tan solo 20 y 22 años respectivamente, han logrado la hazaña de coronar todas las cumbres de los emblemáticos macizos del Fitz Roy y el Cerro Torre. Un logro que los consagra como jóvenes promesas del alpinismo argentino.
La ruta "Espejo del Viento"
La elección de la ruta "Espejo del Viento", estrenada por Thomas Huber y Andi Schnarf en 2005, añadió un desafío adicional a la expedición. Esta vía, conocida por su dificultad técnica y belleza escénica, ha sido repetida por otros alpinistas de renombre, como Sebastián Rojas y Rodolfo Torrens, Jeff y Priti Wright, y Colin Haley, quien realizó la primera ascensión en solitario de la Torre Egger.
Condiciones y desafíos
La expedición enfrentó diversas condiciones climáticas y desafíos técnicos. Desde el cruce del glaciar hasta el Col Standhardt, pasando por el sistema de rampas y los largos de escalada en hielo y roca, el cuarteto demostró una gran capacidad de adaptación y resistencia. La navegación a través del hongo resultó especialmente complicada, obligándolos a excavar un túnel y a travesar secciones de hielo de descenso.
Importancia del trabajo en equipo
El éxito de la expedición se atribuye en gran medida al trabajo en equipo y a la coordinación entre los miembros del cuarteto. La alternancia en el liderazgo durante los tramos más difíciles y la capacidad de tomar decisiones conjuntas fueron clave para superar los obstáculos y alcanzar la cima.
Un hito en el alpinismo patagónico
La ascensión de Fabian Buhl, Tomás Odell, Pedro Odell y Bauti Gregorini a la Punta Herron y la Torre Egger representa un hito en el alpinismo patagónico. Su logro demuestra la pasión, la dedicación y la habilidad de estos jóvenes alpinistas, y contribuye a enriquecer la historia de la escalada en esta región emblemática.
Más detalles de la expedición
- Fecha de inicio: 5 de enero
- Ruta: Espejo del Viento (abierta por Thomas Huber y Andi Schnarf en 2005)
- Cimas alcanzadas: Punta Herron y Torre Egger
- Alpinistas: Fabian Buhl (Alemania), Tomás Odell (Argentina), Pedro Odell (Argentina), Bauti Gregorini (Argentina)
Declaraciones de Fabian Buhl
“La paciencia dio sus frutos. Conseguimos el objetivo de escalar la que según dicen es la montaña más difícil de Patagonia.”
Además, Buhl describió los primeros largos de la ascensión como “extremadamente fríos” y expresó su agradecimiento por la aparición temprana del sol, que les brindó un respiro y les permitió continuar con la escalada.
El futuro de los hermanos Odell
Con la conquista de todas las cumbres del Fitz Roy y el Cerro Torre, Tomás y Pedro Odell se proyectan como figuras destacadas del alpinismo argentino. Su juventud, talento y determinación les auguran un futuro prometedor en este deporte de aventura.
- Preparación física y técnica rigurosa
- Experiencia en escalada en hielo y roca
- Capacidad de adaptación a condiciones climáticas extremas
- Trabajo en equipo y coordinación
- Determinación y perseverancia
Estos son algunos de los factores que contribuyeron al éxito de la expedición y que seguramente serán fundamentales en futuros desafíos para los hermanos Odell y sus compañeros de escalada.