"Entendían que estábamos en la época de la colonización": el nuevo frente de Julio Iglesias, demandado por despido improcedente a tres trabajadores
Julio Iglesias enfrenta actualmente acusaciones de agresión sexual por parte de dos de sus exempleadas. El cantante solicitó a la Fiscalía personarse en la denuncia presentada por estas trabajadoras a través de la ONG Women's Link y Amnistía Internacional, solicitud que fue rechazada. Sin embargo, esta no es la única disputa legal en la que está involucrado.
Tres extrabajadores de Iglesias en su finca Villa Corales 5, ubicada en Punta Cana, República Dominicana, lo han denunciado por vulneración de derechos laborales y despido improcedente. Según alegan a Eldiario.es y Univisión Noticias, fueron despedidos sin recibir la liquidación ni la indemnización correspondiente.
Aunque la noticia ha salido a la luz recientemente, el proceso judicial se inició en 2020 y aún no ha concluido. En una primera instancia, un juzgado de Trabajo de La Altagracia condenó al cantante a pagar a los denunciantes una cantidad inferior a la que consideraban justa.
Posteriormente, los juzgados de Trabajo de San Pedro de Macorís condenaron a Iglesias a pagar las prestaciones laborales, los salarios impagos desde el inicio del proceso y a indemnizarlos por no haberlos inscrito en la Seguridad Social. Esta suma ascendería a 320.000 pesos dominicanos (aproximadamente 5.000 euros al tipo de cambio vigente en el momento de la acción judicial). No obstante, el caso permanece abierto.
Despidos durante la pandemia
Dos de los denunciantes, los hermanos Rogelio y Eleuterio Villanueva, sufrieron las consecuencias de su despido improcedente durante la pandemia de COVID-19. Fueron despedidos después de 21 y 9 años de servicio, respectivamente, sin recibir finiquito.
Los trabajadores que han presentado la denuncia realizaban tareas de chófer, carpintería, soldadura o pintura. Sin embargo, fueron catalogados como "personal doméstico", lo que, según los medios citados, implica menos derechos laborales en el país.
Calificación como "personal doméstico"
“Julio Iglesias y su familia entendían que estábamos en la época de la colonización porque han llamado criados y domésticos a dos empleados que trabajan en su empresa como albañiles, como carpinteros, como pintores o como chóferes”, declaró Eloy Bello Pérez, abogado de los trabajadores, a Eldiario.es y Univisión.
Villanueva explica que, al ser calificados como "trabajadores domésticos", no tienen derecho a la indemnización por despido improcedente de 23 días por año trabajado a partir de 5 años de antigüedad, tal como establece el Artículo 80.4 del Código de Trabajo de la República Dominicana.
“El empleado doméstico es el que barre, el que tiende la cama, el que cocina. Y nosotros no éramos empleados de eso”, enfatiza Villanueva, recordando que Villa Corales 5 es “una empresa” y no un domicilio particular.
La defensa legal
El abogado de los trabajadores busca demostrar que los denunciantes y otros empleados involucrados no eran trabajadores domésticos, ya que, según la normativa dominicana, estos no tienen derecho a la indemnización por despido improcedente de 23 días por año trabajado a partir de los cinco años. Para ello, argumenta que Villa Corales 5 no es una casa, sino “una empresa” que incluye un estudio de grabación.
Según Villanueva, Iglesias “utiliza la estrategia de violar los derechos de los trabajadores” y se aprovecha del temor de estos a represalias, como la imposibilidad de encontrar trabajo en la zona de Bávaro.
El abogado de los trabajadores asegura que continuará luchando por una indemnización justa, ya que la recibida hasta el momento, según él, equivalía a “cinco o seis botellas de vino de su cava”.
Denuncias de maltrato laboral
Los exempleados denunciantes también han relatado malas formas e incluso maltrato por parte de Iglesias. Evenson Lindor denunció al medio citado las condiciones laborales que le exigía Iglesias, como la limpieza continua de algas de su playa privada, incluso cuando se encontraba realizando otras tareas bajo el sol.
“Bájate, tienes que meterte al mar, maricón”, recuerda que le dijo su jefe ante su reticencia a un cambio brusco de temperatura. "¿Tú quieres trabajar aquí?", dice que le preguntó, a lo que Lindor respondió afirmativamente. "Necesito el dinero, tengo dos hijos", recuerda que dijo antes de ceder.
En otras ocasiones, Lindor asegura que al cuestionar sus formas o exigencias, Iglesias lo amenazaba con el despido, que finalmente se concretó. “¿Tú quieres salir a la calle a comer mierda?”, recuerda que le dijo, aunque asegura que "siempre le habla así a la gente" en el país.
La revelación de los presuntos abusos sexuales de Julio Iglesias a dos extrabajadoras de sus mansiones, destapada por ElDiario.es y Univisión, ha generado una ola de reacciones sociales y políticas.