La importancia de la presencia de la princesa Leonor y la infanta Sofía en el funeral de Irene de Grecia
La muerte de Irene de Grecia ha sumido a su familia en el dolor. A pesar de sus 83 años y un deterioro cognitivo que la afectaba desde hacía más de dos años, su fallecimiento ha sido profundamente sentido por sus seres queridos.
Sus sobrinos españoles la recordaban como tía Pecu, un apodo cariñoso que reflejaba su personalidad peculiar y excéntrica.
El empeoramiento de la salud y la cancelación de actos oficiales
La casa real comunicó el 13 de enero la cancelación de los actos de la reina Sofía en Gran Canaria. Rápidamente se confirmó que esto se debía a un empeoramiento en la salud de su hermana, a quien no se veía en público desde febrero de 2025.
En esa fecha, Irene de Grecia hizo un esfuerzo por asistir a la boda de su sobrino y ahijado, Nicolás de Grecia, en Atenas.
El 15 de enero, Irene de Grecia falleció a los 83 años en el Palacio de La Zarzuela, donde había vivido durante la mitad de su vida.
Los detalles del último adiós
Tanto la casa real española como la oficina de la familia real griega comunicaron los detalles del funeral. El último deseo de Irene de Grecia era ser enterrada en el cementerio de Tatoi, la antigua residencia de la familia real griega.
Allí descansan sus padres, los reyes Pablo y Federica, y su hermano, el rey Constantino. Deseaba ser sepultada junto a ellos.
Además, se planeó una misa funeral en la Catedral Metropolitana de Atenas y un responso en Madrid, en reconocimiento a los años que pasó en España.
La confirmación de las presencias reales
La gran pregunta era qué miembros de la familia asistirían al funeral. Se confirmó la presencia de los reyes Felipe y Letizia, y la reina Sofía, tanto en el responso en Madrid como en el funeral en Atenas.
Existían dudas sobre la asistencia del rey Juan Carlos I y de las princesas Leonor y Sofía.
Juan Carlos I siempre mantuvo una relación cercana con su cuñada, a quien invitó a vivir a La Zarzuela tras la muerte de la reina Federica. Agradeció su compañía a la reina Sofía, pero sus médicos le desaconsejaron viajar desde Abu Dabi debido a su salud.
Después de conocerse la ausencia de Juan Carlos I, la casa real confirmó la asistencia de los reyes Felipe y Letizia, la reina Sofía, la princesa Leonor y la infanta Sofía, tanto al responso en Madrid como al funeral en Atenas.
La importancia de la presencia de Leonor y Sofía
La presencia de la princesa Leonor y la infanta Sofía fue una sorpresa para muchos. La princesa de Asturias está en la Academia San Javier, formándose en el Ejército del Aire, mientras que la infanta Sofía estudia en el Forward College de Lisboa.
Sin embargo, como princesas de España y adultas, su presencia en el funeral de su tía abuela era fundamental.
Aunque no asistieron al funeral del rey Constantino II de Grecia en 2023, en ese momento eran menores de edad.
La relación con la princesa Irene era más cercana, ya que era como una abuela para ellas. La princesa Irene vivía con la reina Sofía y siempre estuvo presente en los eventos familiares, incluyendo las vacaciones en Marivent hasta 2024.
Razones para su asistencia
La asistencia de Leonor y Sofía al funeral es importante por varias razones:
- Mostrar apoyo a su abuela, la reina Sofía.
- Despedirse de una tía abuela muy querida.
- Demostrar presencia pública internacional.
Su presencia en este evento es un paso importante en su formación como miembros de la casa real española.
Quizás este sea un preludio a su debut en cenas de gala durante visitas de Estado, pero eso es una historia para otro momento.
Una vida marcada por el exilio y el amor fraternal
La princesa Irene de Grecia, fallecida a los 83 años, tuvo una vida marcada por el exilio y su profundo amor por su hermana, la reina Sofía.