Femicidios bajan en Panamá en 2025, pero crecen los intentos
Panamá registró un total de 20 femicidios a nivel nacional en 2025, según cifras preliminares del Ministerio Público. Esto representa una disminución del 13% en comparación con los 23 casos contabilizados en 2024.
A pesar de esta reducción, se observó un aumento significativo en las tentativas de femicidio, pasando de 9 a 18 casos, lo que equivale a un incremento del 100% en un solo año.
Detalles del Informe
El informe oficial indica que, además de los femicidios consumados, se registraron 15 muertes violentas de mujeres en 2025 que no fueron clasificadas como femicidios tras la evaluación fiscal y la aplicación de la Ley 82.
En conjunto, estas cifras sugieren que la violencia letal y extrema contra las mujeres sigue siendo un problema estructural, manifestándose de diversas formas más allá de los casos formalmente clasificados como femicidio.
Distribución Geográfica
La distribución geográfica de los femicidios en 2025 muestra cambios notables en comparación con el año anterior. Panamá Oeste concentró 8 casos, lo que representa un aumento del 700% respecto a los 1 caso registrado en 2024.
En contraste, Bocas del Toro no reportó femicidios en 2025, a diferencia de los 3 casos del año previo.
Otras provincias con registros fueron:
- Chiriquí (2)
- Coclé (1)
- Colón (1)
- Darién (2)
- Panamá (3)
- San Miguelito (1)
- Veraguas (1)
- Comarca Ngäbe Buglé (1)
Regiones como Herrera, Los Santos, Guna Yala y la comarca Emberá no reportaron casos.
Características de las Víctimas
En cuanto a la edad de las víctimas, el grupo más afectado fue el de mujeres entre 18 y 24 años, con 6 femicidios. Le siguieron los rangos de edad de 25 a 29 años y de 30 a 34 años, con 2 casos cada uno.
También se registraron femicidios de niñas de 0 a 4 años y de mujeres mayores de 60 años, lo que indica que la violencia letal no se limita a un grupo etario específico.
Armas Utilizadas
El tipo de arma utilizada en los femicidios reveló que 6 fueron cometidos con armas de fuego y 5 con armas blancas. Además, se documentaron 4 casos por asfixia mecánica, 2 con objetos contundentes y 1 por incendio.
En 2 casos, no se pudo determinar el tipo de arma debido al estado de los cuerpos o a que las investigaciones aún estaban en curso.
Este patrón coincide con una alta presencia de armas de fuego en los actos de violencia letal contra mujeres, una tendencia que también se observa en las muertes violentas no clasificadas como femicidio.
Aumento de las Tentativas de Femicidio
El incremento de las tentativas de femicidio es uno de los datos más relevantes del informe. En 2025 se registraron 18 intentos, el doble que en el año anterior.
Estas cifras sugieren que, aunque algunos ataques no resultaron en muerte, la exposición de las mujeres a agresiones de alto riesgo se ha intensificado, lo que plantea desafíos adicionales para los sistemas de prevención, protección y atención temprana.
Situación Actual y Contexto Regional
A principios de 2026, ya se ha reportado al menos un caso de femicidio en el país, lo que confirma que el fenómeno persiste y que las dinámicas de violencia extrema continúan presentes.
Las autoridades han reiterado que estos casos iniciales del año están siendo investigados bajo los protocolos vigentes y que las cifras oficiales se consolidarán a medida que avancen los procesos judiciales.
En el contexto regional, organismos multilaterales han advertido que América Latina y el Caribe siguen siendo una de las regiones con las tasas más altas de femicidio en el mundo.
En 2025, países como México, Brasil, Honduras y Colombia mantuvieron cifras elevadas de asesinatos de mujeres por razones de género, según informes de fiscalías nacionales y observatorios regionales.
Estos datos sitúan el problema como un fenómeno transnacional, vinculado a desigualdades estructurales, violencia doméstica, criminalidad organizada y fallas en los sistemas de protección.
Consideraciones Finales
El Ministerio Público de Panamá ha subrayado que los datos presentados son preliminares y pueden variar a medida que avancen las investigaciones.
La clasificación de un homicidio como femicidio depende de la evaluación fiscal y de la aplicación de los criterios establecidos en la Ley 82, que tipifica este delito cuando la muerte ocurre en un contexto de violencia de género.
Las autoridades han señalado que la reducción en el número de femicidios consumados no debe interpretarse de forma aislada, dado el aumento paralelo de tentativas y la persistencia de muertes violentas de mujeres que no cumplen con la tipificación legal de femicidio.
Desde una perspectiva institucional, estos indicadores requieren una revisión de la efectividad de las medidas de prevención, las órdenes de protección y los mecanismos de atención a víctimas de violencia doméstica.
Expertos en seguridad y derechos humanos han insistido en que la respuesta estatal no debe limitarse al ámbito penal. La detección temprana de situaciones de riesgo, el fortalecimiento de los servicios sociales, la educación en igualdad de género y la atención integral a las víctimas son componentes clave para reducir la violencia letal contra las mujeres.