Aranceles cero y empleo en riesgo: Martín Pérez advierte por el impacto social en Río Grande
El intendente de Río Grande, Martín Pérez, manifestó su profunda preocupación por la eliminación de los aranceles a la importación de celulares y productos electrónicos por parte del Gobierno nacional. Según sus declaraciones, esta medida afecta directamente la actividad productiva de la ciudad.
Impacto en el sector industrial y el empleo
Pérez advirtió que la eliminación de aranceles no solo debilita el régimen industrial fueguino, sino que también pone en peligro miles de puestos de trabajo y acelera un proceso de desindustrialización con consecuencias sociales significativas. Estimó que Río Grande podría perder entre 2.000 y 2.500 empleos industriales adicionales, sumándose a los más de 2.000 puestos ya perdidos en los últimos dos años.
El jefe comunal remarcó que la matriz laboral de la ciudad depende en un 80% del sector industrial formal, por lo que el impacto de esta medida es concreto y cotidiano.
Origen y consecuencias de la medida
Pérez calificó la eliminación de aranceles como “un camino de no retorno” y señaló que no surgió de un análisis técnico ni de un diálogo con las provincias. Recordó que la medida fue anunciada inicialmente durante la campaña electoral de 2023 por el vocero presidencial Manuel Adorni.
Según el intendente, la apertura irrestricta a productos electrónicos importados no mejora la competitividad ni reduce los precios al consumidor. En cambio, genera un daño considerable a la industria nacional y al empleo local. Además, la medida no fomenta la inversión, no agrega valor y no dinamiza la economía.
Cuestionamiento al modelo económico
Pérez cuestionó el modelo económico que impulsa el Gobierno nacional, describiéndolo como un esquema que no considera la importancia de las capacidades productivas propias del país. Argumentó que la apertura se aplica como un dogma ideológico sin evaluar el impacto territorial y social.
Importancia estratégica del régimen fueguino
El intendente subrayó el carácter estratégico del régimen fueguino, que ha permitido el desarrollo de una industria sólida en una ubicación geopolíticamente clave durante más de 50 años. Consideró que lo que se está desmantelando no es solo una fábrica, sino una estructura productiva que sustenta a toda la ciudad.
Caída del consumo y crisis económica
A la eliminación de aranceles se suma la fuerte caída del consumo a nivel nacional, lo que agrava aún más la crisis. Pérez explicó que la actividad económica ya venía en retroceso, lo que provocó una disminución de los niveles de producción incluso antes de la implementación de la medida.
Impacto en la economía local
El impacto de la crisis se extiende a toda la economía local. La caída de la industria afecta al comercio, el transporte y la logística. Pérez afirmó que la apertura indiscriminada y el ajuste fiscal están debilitando a Río Grande.
Desindustrialización y cierre de empresas
La situación se vuelve aún más crítica con el derrumbe del sector textil, donde varias empresas ya han cerrado sus puertas. Pérez advirtió sobre un proceso de desindustrialización sin retorno y reconoció que las capacidades del municipio son limitadas para enfrentar esta situación.
Necesidad de coordinación y proyectos paralizados
El intendente planteó la necesidad de coordinar acciones entre el Estado y el sector privado. Mencionó el proyecto de construcción de un puerto en la zona norte de la ciudad, impulsado por la empresa Mirgor, como una inversión estratégica para mejorar la logística local, pero lamentó su falta de avance.
También cuestionó el abandono de la obra pública nacional, señalando que más de diez proyectos se encuentran paralizados, incluyendo el plan PROCREAR II, que contemplaba 180 viviendas. Afirmó que el Gobierno nacional se ha retirado completamente y que los municipios no pueden asumir obras de esa magnitud.
Fondo para la Ampliación de la Matriz Productiva (FAMP)
Respecto al FAMP, Pérez confirmó la firma de convenios para financiar dos proyectos en Río Grande: la modernización del parque industrial y la ampliación de infraestructura para nuevos sectores. Sin embargo, aclaró que esos recursos no provienen del Estado nacional, sino que son generados por las propias empresas de Tierra del Fuego.
Llamado a la unidad y defensa del modelo productivo
Finalmente, el intendente llamó a construir una respuesta común frente al escenario actual, destacando la vulnerabilidad de la provincia. Expresó que el ataque a la industria es real y que debe enfrentarse con unidad.
En el cierre, defendió el modelo productivo fueguino y marcó distancia del ajuste extremo. “No creemos en la motosierra. No vamos a destruir lo que costó décadas construir. Apostamos a un Estado que acompañe, que defienda el trabajo y que no abandone a su gente”, concluyó.